sábado, 14 de octubre de 2023

Un aval para alquilar

  Que se pueda financiar la compra de un coche pero no se pueda alquilar un piso dice mucho de locura económica en la que andamos inmersos en los últimos tiempos, sin que se columbre siquiera el amago de adoptar remedio alguno.

La misma hipocresía

  Estoy tras la vidriera de mi lugar de trabajo enfrascado en mantener con dignidad una llamada telefónica profesional mientras los transportistas en huelga, al volante de sus camiones y camionetas, cruzan la avenida (de inmediato descubriría que, en realidad, están circundando el paseo que centra la zona, cual circuito de carreras dominguero). Llevan más de una hora de recorrido, acompasado por el tradicional abuso del claxon, los cartelones reivindicativos y la interrupción del tráfico, o el colapso, más bien, pues se les ha reservado, para el ejercicio de su derecho, uno o dos carriles, manteniendo la circulación ordinaria en los restantes. Condición, esta última, que puede fastidiar al resto de usuarios, sin llegar a joderlos del todo. Quizá, de haber sido la convocante alguna de las principales organizaciones sindicales, el tema se habría planteado de otra forma, con corte total del tráfico, megáfono lanza eslóganes, pancarta en cabeza sostenida por líderes sindicales y políticos (de la oposición, claro) y un mosquerío periodístico a la caza de la imagen o la frase de apertura de informativos y periódicos. Pero la circunstancia es la que es, y es lo que hay.

sábado, 30 de septiembre de 2023

Astérix y Obélix

 Artículo publicado en Lucenadigital.com:

Entre mis hábitos de lectura, el cómic nunca tuvo relevancia en demasía. Ignoro la causa de tan desatinado despego hacia una forma de arte que, con desaforada taumaturgia, compagina dos géneros en apariencia dispares como son la narrativa y la ilustración. Soy consciente del cúmulo de genialidades que pueden llegar a desplegarse en sus páginas, aunque nunca terminó de hipnotizarme su canto de sirena... 

Astérix y Obélix

Lo cíclico del cine

 Artículo publicado en Surdecordoba.com:

Sin la menor duda, a quien inventara lo de las palomitas y los refrescos en la salas de cine deberían haberle cortado las manos, arrancado los ojos y expuesto su cuerpo desollado y putrefacto en la plaza pública, puesto que si ya el cargado ambiente a humanidad, espumoso durante el estío, en unos espacios de cuestionable ventilación, te impele a desplazarte por entre las filas a base de machetazos aleatorios, cual selva virgen, los tufos palomiteros sonorizados por los combates de los cubitos en los vasos y las aspersiones gaseosas del producto edulcorado de turno pervierten hasta el sentido olfativo más opaco y enladrillado...

Lo cíclico del cine

domingo, 10 de septiembre de 2023

La ejecución de Milady

  Uno de los episodios más oscuros en la vida de los cuatro mosqueteros creados por Alexandre Dumas es, sin duda, la ejecución de Charlotte Backson o Anne de Breuil, Milady de Winter, baronesa de Sheffield, anterior condesa de La Fère; no porque la femme fatale por excelencia no lo mereciera, sino porque, quizá inevitablemente seducido por el particular ideario decimonónico, Dumas revistió como acto de justicia lo que, en realidad, suponía un acto de venganza. Para ello, improvisó a un juez y a un jurado domeñados por el principio inquisitivo e incorporó a un verdugo movido por tan nobles pretensiones que arroja al río Lys la bolsa entregada en pago por sus servicios, como poco después arrojará el decapitado cuerpo de Milady, envuelto en su capa roja. Pero para aquellos seis hombres, los cuatro mosqueteros, Lord de Winter y el verdugo (diez, si se cuenta con los criados de los mosqueteros, Planchet, Grimaud, Mousqueton y Bazin, fiel sombra de las intenciones de sus amos), el juicio sumarísimo celebrado contra Milady con sentencia de ejecución instantánea es sólo una forma de justificar un hecho subrepticio que relaje sus conciencias. No en vano, Athos exige constante silencio a la expedición: hay acciones con las que cada cual ha de cargar; al tiempo que ordena a D’Artagnan que guarde la pistola con la que ha apuntado a la mujer nada más toparse con ella, pues debe ser «… juzgada y no asesinada». De ahí, en fin, la participación del verdugo («El verdugo puede tocar sin ser por eso un asesino, señora […]; es el último juez»).

Aire de fe

El Señor escoge siempre a quien reza,

mas no con su boca, sino con toda el alma.

Manuel Guerrero Cabrera 


 Rezar es un acto de fe que transciende la mera instrumentalidad semántica. No se reduce a un compendio léxico, sucesión de palabras que impulse un viento litúrgico, inspiración de mentes devotas con pretensiones unificadoras de criterios, aplicación unísona con reminiscencias protocolarias.

jueves, 31 de agosto de 2023

Maleducados de la acera

 Artículo publicado en Lucenadigital.com:

Entre la golfería humana que chafarrina, con su transitar tirado y cansino, la vía pública, como un pintor chafarrina las paredes de una casa tirando de gotelé, existe un reducto social infame, compuesto por los maleducados de la acera...

Maleducados de la acera