sábado, 17 de diciembre de 2016

Asoc. Cult. Naufragio en 2016

La Asociación Cultural Naufragio publica un vídeo en el cual resume las actividades celebradas en este año 2016, que está al concluir. Entre ellas, la presentaciones de Ni piedad ni perdón.

 
Gracias a Naufragio por su desinteresada organización y colaboración.


viernes, 16 de diciembre de 2016

El esperpento hispano-catalán

No sé usted, pero aquí el suscribiente terminó hasta los cojones de las elecciones catalanas. Todo empezó con la infructuosa negociación de un concierto económico, el recurso a la vía del Constitucional, la infantil pataleta de un gobernante autonómico, ataviada con descaradas amenazas públicas, y el soberbio enconamiento de un presidente que, pasivo y apático, les restó crédito.

Ella es su aliento

Como soy un negado para la lírica —carezco de la sensibilidad precisa para abordar con destreza honrosa el paradigma del verso, el metro y la rima, en asonante o consonante—, las palabras consagradas a Las salinas del aliento, última obra de Manuel Guerrero, que usted, lector generoso, se dispone a leer, no las tecleo porque Guerrero sea mi amigo desde hace más de veinte años. Tampoco porque se trate de uno de los  mejores poetas vivos del panorama literario, único al que sigo con puntual actualidad. Y mucho menos porque me haga el honor de prologar o introducir mi nuevo libro, que probablemente saldrá en primavera… No. Nada de esto. Estas palabras las tecleo por ella. Por aquella persona a quien el autor dedica su obra. A su fuente de inspiración y destino de cada composición. Estas palabras las tecleo por su hija. Por Malena, que con apenas un año, otorgando dignidad a su nombre, ya ha vivido más que la mayoría de nosotros juntos… Vaya, así, por ella.

jueves, 1 de diciembre de 2016

Pana por seda

Artículo publicado hoy en Surdecordoba.com:

El pasado 31 de agosto, por el acostumbrado medio del correo electrónico, remití a esta casa el texto de mi artículo «El puzle de una vida». Recibido, como también viene siendo habitual, por Joaquín Caballero —uno de los legatarios de Surdecordoba.com—, éste me respondió, con el gracejo que lo caracteriza, que procuraría su publicación en un par de días, si —cuidado con el condicional— la actualidad no obligaba a priorizar la aportación de otro colaborador...

Christie

Artículo publicado hoy en Lucenadigital.com:

Es la escritora cuyo mayor número de obras he leído. Echando un vistazo rápido a mi biblioteca, me aproximo a los setenta títulos, entre los cuales se encuentran las cuarenta novelas y el puñado de relatos protagonizados por el gran detective belga (no francés) Hercule Poirot...

sábado, 12 de noviembre de 2016

El caballero de la Mancha


Yo, señores míos, soy caballero andante, cuyo ejercicio es el de las armas, y cuya profesión, la de favorecer a los necesitados de favor y acudir a los menesterosos…
Miguel de Cervantes, El ingenioso caballero don Quijote de la Mancha, cap. XXVII

Se celebra el cuadringentésimo aniversario de la publicación de El ingenioso caballero don Quijote de la Mancha, segunda parte de El Quijote, que completa la magna obra de las Letras Hispánicas. Una magnitud que se alcanzó desde la aparición de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, pero, en un período en el que la fama la daba la poesía y el dinero, el teatro, don Miguel de Cervantes, siempre «… más versado en desdichas que en versos», no obtuvo la gracia en los géneros donde se desenvolvía la lírica. La novela se consideraba un género menor, alejado de la belleza armónica de la rima, incapaz de imponerse todavía a una categoría que venía cultivándose desde hacía siglos, cuya estructura facilitaba, además, la memorización: medio eficaz de transmisión.

El fantasma de la Facultad


Era un pasillo largo, recto y estrecho, sometido durante las horas nocturnas a una luz temporal que obligaba a desperezar el paso para recorrerlo con ciertas garantías de éxito, evitando quedar a oscuras a mitad del trayecto, y sin opciones de recuperarla, pues palpar las paredes hasta hallar el interruptor más cercano despreciaba efectividad. Quiero decir que, al apagarse la luz, convenía más tirar adelante, clamando suerte taurina, que entretenerse buscando el pulsador. Lo crucé cientos de veces en los cinco años que pasé en el lugar, y nunca me topé con fantasma alguno.