sábado, 15 de abril de 2017

Los artículos de don Julián (I)


Descuide, no me refiero a los de quien suscribe. No voy por ahí en plan Julio César, tecleando reflexivamente en tercera persona. Qué más quisiera. Ahora me detengo en los artículos de don Julián Marías, fallecido en diciembre de 2005 a la nada despreciable edad de noventa y un años, porque, a raíz de la reciente publicación de una recopilación de los míos, he de confesar que, con don Julián, comenzó toda esta andadura que ya cuenta con cinco años. Cierto que mi predilección por Larra es incuestionable, no en vano le he dedicado más de uno en el género; pero los orígenes llegaron después, pasada la pasión del descubrimiento.

Zarrapastroso español


Se presumía una rueda de prensa normal en apariencia. Habitual y periódica. Pero una palabra propició una cobertura informativa imprevista, en principio. Luego, como suele ocurrir con esto de la Cultura (perdóneseme el empleo de la mayúscula en España), superada la sorpresa inicial, manos a la cabeza y santoral mentado, minuto televisivo y hueco en prensa, el olvido se apoderó de la noticia y se optó por solventar el bochorno corriendo un tupido velo, con la hipócrita complicidad general, o, peor aún, volviéndonos a tomar por gilipollas. O creyendo que lo somos tanto como quien lo pretende. La palabra, por cierto, era zarrapastroso.

martes, 11 de abril de 2017

"Ni piedad ni perdón" en Rute

El pasado sábado 8 de abril, se presentó en Rute Ni piedad ni perdón. Durante el acto me acompañó Isabel Delgado de la Asociación Artefacto, organizadora del mismo.


Gracias a Radio Rute, la presentación se puede escuchar íntegramente a través de este enlace:

martes, 4 de abril de 2017

Las magdalenas de mi madre

Artículo publicado hoy en Surdecordoba.com:

Quien me conoce, o me va conociendo, defiende la absurda creencia de que aborrezco la Semana Santa; o de que no la soporto; o de que me importa un carajo; o de que la desdeño… Niego tamaña cantidad de falacias, viles falsedades. O casi. Como representativo arte iconográfico, soy el primero en alabarla y protegerla; aseverando que, si no fuera por la insolente victoria de mi vagancia shakespeariana y por andar constantemente con los bolsillos vueltos, recorrería el país visitando los edificios sagrados que albergan el patrimonio escultórico nacional. Ahora bien, de lo que no soy partidario es de esa vertiente folclórica del asunto; de lo que de costumbre o tradición manifiesta a lo largo del callejero público, sea en su modelo jaranero, en el lacrimoso o en el hipócrita santurrón...

domingo, 2 de abril de 2017

La túnica del poeta

Artículo publicado hoy en Lucenadigital.com:

El día de mi cumpleaños un poeta presentó un libro de relatos. Relatos que, más que relatos, son cuentos… Y ahora, caro lector, usted se preguntará, con discreta cortesía: ¿Dónde estriba la importancia de tal evento, el cual no parece destacar entre las frecuentes presentaciones literarias, cómo para reclamar el protagonismo de un artículo? Y añadirá, con irreprochable sagacidad: ¿Acaso un poeta, como escritor, no puede cultivar géneros disímiles? E indagará, con morbosa curiosidad: ¿Me aplicaré a leer un bellaco artículo, pantomima que sin éxito pretende disipar la gratitud por el regalo a un malévolo cumpleañero?… Buscaré satisfacer sus tres cuestiones en el espacio del que dispongo...

sábado, 25 de marzo de 2017

Presentación de "Ni piedad ni perdón" en Rute

El sábado 8 de abril, a las 20.00 horas, presentaré Ni piedad ni perdón en la localidad de Rute, y de la mano de la Asociación Cultural Artefacto, que organiza el acto, el cual tendrá lugar en la biblioteca municipal. Me acompañarán Antonio José Gómez, presidente de Artefacto, y Ana Isabel Lazo, concejal de Cultura.

martes, 14 de marzo de 2017

Republicanos, de izquierdas

Desconcierta, o por lo menos a mí me desconcierta, cómo en cada reivindicación, manifestación o reunión de protesta pública se enarbola la bandera republicana a modo de emblema o símbolo en pro de esos derechos cuya protección o exigencia se pretende. Será, estimo yo, consecuencia de una convicción inquebrantable en que la forma política que rige en nuestros días procede de un acto nulo, por lo cual, atendiendo a aquel clásico aforismo que dice quod nullum est, nullum producit effectum, o sea, lo que es nulo no produce ningún efecto —más o menos—, la monarquía parlamentaria es nula per se, al derivar de una dictadura que a su vez fue el corolario de una guerra civil, que a su vez resultó de un golpe ilegítimo contra un gobierno legítimo, el republicano. Entonces, ese golpe nulo causó efectos nulos, monarquía parlamentaria incluida. Una segunda posibilidad es que se aprecie la república como la forma democrática por excelencia. Democracia bien entendida (últimamente la palabra se ha empleado con excesiva gratuidad). El poder político ejercido por los ciudadanos. Marco inigualable de derechos para los mismos, descartando cualquier otro, como si la opción reivindicativa no se desarrollara públicamente gracias al catálogo de derechos concedido por la actual Constitución. Una tercera refuerza la condición simbólica, esgrimiendo la oposición a un gobierno, un estado o una situación injustos; clamando por lo contrario. Para el último lugar quedaría el siempre socorrido ánimo de fastidiar. Fastidiar a instituciones, organizaciones o colectivos, izando una bandera representativa de una forma de gobierno de la que no dimanan.