martes, 4 de abril de 2017

Las magdalenas de mi madre

Artículo publicado hoy en Surdecordoba.com:

Quien me conoce, o me va conociendo, defiende la absurda creencia de que aborrezco la Semana Santa; o de que no la soporto; o de que me importa un carajo; o de que la desdeño… Niego tamaña cantidad de falacias, viles falsedades. O casi. Como representativo arte iconográfico, soy el primero en alabarla y protegerla; aseverando que, si no fuera por la insolente victoria de mi vagancia shakespeariana y por andar constantemente con los bolsillos vueltos, recorrería el país visitando los edificios sagrados que albergan el patrimonio escultórico nacional. Ahora bien, de lo que no soy partidario es de esa vertiente folclórica del asunto; de lo que de costumbre o tradición manifiesta a lo largo del callejero público, sea en su modelo jaranero, en el lacrimoso o en el hipócrita santurrón...

domingo, 2 de abril de 2017

La túnica del poeta

Artículo publicado hoy en Lucenadigital.com:

El día de mi cumpleaños un poeta presentó un libro de relatos. Relatos que, más que relatos, son cuentos… Y ahora, caro lector, usted se preguntará, con discreta cortesía: ¿Dónde estriba la importancia de tal evento, el cual no parece destacar entre las frecuentes presentaciones literarias, cómo para reclamar el protagonismo de un artículo? Y añadirá, con irreprochable sagacidad: ¿Acaso un poeta, como escritor, no puede cultivar géneros disímiles? E indagará, con morbosa curiosidad: ¿Me aplicaré a leer un bellaco artículo, pantomima que sin éxito pretende disipar la gratitud por el regalo a un malévolo cumpleañero?… Buscaré satisfacer sus tres cuestiones en el espacio del que dispongo...

sábado, 25 de marzo de 2017

Presentación de "Ni piedad ni perdón" en Rute

El sábado 8 de abril, a las 20.00 horas, presentaré Ni piedad ni perdón en la localidad de Rute, y de la mano de la Asociación Cultural Artefacto, que organiza el acto, el cual tendrá lugar en la biblioteca municipal. Me acompañarán Antonio José Gómez, presidente de Artefacto, y Ana Isabel Lazo, concejal de Cultura.

martes, 14 de marzo de 2017

Republicanos, de izquierdas

Desconcierta, o por lo menos a mí me desconcierta, cómo en cada reivindicación, manifestación o reunión de protesta pública se enarbola la bandera republicana a modo de emblema o símbolo en pro de esos derechos cuya protección o exigencia se pretende. Será, estimo yo, consecuencia de una convicción inquebrantable en que la forma política que rige en nuestros días procede de un acto nulo, por lo cual, atendiendo a aquel clásico aforismo que dice quod nullum est, nullum producit effectum, o sea, lo que es nulo no produce ningún efecto —más o menos—, la monarquía parlamentaria es nula per se, al derivar de una dictadura que a su vez fue el corolario de una guerra civil, que a su vez resultó de un golpe ilegítimo contra un gobierno legítimo, el republicano. Entonces, ese golpe nulo causó efectos nulos, monarquía parlamentaria incluida. Una segunda posibilidad es que se aprecie la república como la forma democrática por excelencia. Democracia bien entendida (últimamente la palabra se ha empleado con excesiva gratuidad). El poder político ejercido por los ciudadanos. Marco inigualable de derechos para los mismos, descartando cualquier otro, como si la opción reivindicativa no se desarrollara públicamente gracias al catálogo de derechos concedido por la actual Constitución. Una tercera refuerza la condición simbólica, esgrimiendo la oposición a un gobierno, un estado o una situación injustos; clamando por lo contrario. Para el último lugar quedaría el siempre socorrido ánimo de fastidiar. Fastidiar a instituciones, organizaciones o colectivos, izando una bandera representativa de una forma de gobierno de la que no dimanan.

Sorkin

Con el Globo de Oro bajo el brazo, que Aaron Sorkin no fuera nominado al Oscar por su guión adaptado para Steve Job (2015), me resultó ignominioso. Como aficionado al cine, debería haberme lanzado a la calle cargado de ira, ojos inyectados en sangre, ante tamaña afrenta; debería haber clamando venganza a grito pelado en mitad de la plaza pública, mientras agitaba el brazo al cielo con indignación… Las polémicas racistas u homófobas se me dieron un ardite, porque, según qué circunstancias, la discriminación positiva sólo sirve para empobrecer legítimas reivindicaciones, promocionando a personas sin méritos que lacrarán los intereses. Pero cada uno lucha con sus armas, y mi natural tendencia a la vagancia shakespeariana, de consuno con mi compromiso mensual con el tecleo y conmigo mismo, me retuvieron el ímpetu y me secuestraron la airada manifestación reivindicativa, optando por la vía más cómoda. Así que por aquí ando ahora, con las armas que me quedan.

miércoles, 1 de marzo de 2017

Dos parejas

Artículo publicado hoy en Surdecordoba.com:

Aguardo mi turno en una clínica cordobesa. Estoy solo en la sala de espera, que es espaciosa y luminosa, amenizándola con la lectura de un artículo de investigación publicado en una de las revistas a disposición de los pacientes (la oferta es variopinta, y aglutina portadas imposibles, desterradas de los estantes del kiosco del barrio). Afuera, el sol de la mañana es intenso, aunque me queda vetado, capado por el cortinaje del lugar...

Siga volviendo mañana (y II)

Artículo publicado hoy en Lucenadigital.com:

Y como siempre llegan esos momentos en esta vida en los cuales hay que ser valiente, desafiar a la fortuna, enfrentarse cara a cara con la muerte, la desesperación, el horror, echarle un par de huevos u ovarios al asunto, encomendarse al dios o santo vacante, y tirar para adelante, opté, a fin de tramitar aquella solicitud del Certificado de Antecedentes Penales, a la que hacía referencia, fiel lector, en la primera parte de este amargo artículo, fracasada la corriente tradicional u ortodoxa, por la vía telemática...