jueves, 31 de agosto de 2023

De gilipollas, ofendiditos y borregos

 Artículo publicado en Surdecordoba.com:

Hace ya, no sé, quizá quince o veinte años que el tema de la corrección política comenzó a ganar bastante fuerza en la sociedad, debido a una multiplicación descontrolada del número de gilipollas en el mundo, como los conejos se multiplican por el campo cuando se prolonga o prorroga la veda de caza o se produce un descenso de las especies depredadoras. Y no es que los gilipollas, angelitos míos, tengan culpa de nada, pues carecen de las facultades intelectivas necesarias para procesar adecuadamente cualquier empeño lógico, o las tienen demasiado mermadas como para poder desarrollar la capacidad...

De gilipollas, ofendiditos y borregos

domingo, 20 de agosto de 2023

"Mank"

  «Lo que antes era un castillo sobre una colina es ahora un recuerdo de lo que fue. A solas en su decadente e inacabado palacio del placer, apartado, apenas visitado y nunca fotografiado, podemos ver a un anciano en batín, fumando en pipa, sentado solo junto a su piscina. Hay papeles arrugados desperdigados a sus pies…».

La trilogía clásica

  En un par de fines de semana he revisitado lo que los entendidos en el tema conocen como la trilogía clásica de Star Wars, y que viene a ser los Episodios IV, V y VI, producciones de 1977, 1980 y 1983, respectivamente. Por su notoriedad, no descubro nada si tecleo que fue un pelotazo en su época, que ha atraído una legión de admiradores por el mundo y que ha generado todo un universo, expandido a lo largo de los años y multiplicado, en aras de una inmediata rentabilidad, por Disney tras su compra a George Lucas. Hasta el punto la saga es una institución que el Día del Orgullo Friki está fijado en el 25 de mayo, coincidente con el día del estreno cinematográfico de la primera de las entregas ofrecidas por Lucas: Episodio IV: Una nueva esperanza; aunque en su momento, incapaz de que una imaginación ordinaria (¡siquiera genial, como la de Lucas!) pudiera prever la inmensidad de la repercusión que causaría el producto (hasta aquellas fechas de 1977, jamás se había atestiguado colas tan kilométricas a las puertas de los cines ni listas de espera para conseguir los variados y variopintos objetos pergeñados por la promoción comercial), se intituló Star Wars, a secas; La guerra de las galaxias, vamos, para los oriundos del suelo patrio. Sería con posterioridad, acordado el cierre de una primera trilogía, cuando se incorporó un rótulo individualizado para cada Episodio. Así, el quinto se nominó El imperio contraataca; por su parte, El retorno del Jedi, el sexto… Historia más que conocida, tecleaba.

martes, 1 de agosto de 2023

Vidas entretejidas

 Artículo publicado en Lucenadigital.com:

José Manuel Moreno Millán, impenitente justiciero del arte, asiduo parroquiano de la tecla, atípico fagocito de la imprenta, fiel practicante del carboncillo, ofrece ahora al lector, ávido por circunnavegar las estrecheces de los callejones oscuros de las letras, apasionantes y peligrosos, atrayentes y arriesgados, un ejercicio de escenario literario ametrallado de personajes carentes de vocación protagonista, para quienes el aparente azar, la casualidad figurada insuflada por el aliento creativo, deviene en tejedor de vidas que se entrecruzan, golpeadas de dinamismo. Ofrece ahora Moreno Millán una propuesta salvajada de metafísica: la conexión intrínseca de la propia existencia humana...

Vidas entretejidas

lunes, 31 de julio de 2023

Solo teclearé solo

 Artículo publicado en Surdecordoba.com:

Y ahora a ver si hay huevos de determinar la intención narrativa del autor. Porque yo, como autor —más o menos— de las líneas, lo tengo bastante claro. En cambio, usted, lector con loables aspiraciones a la omnisciencia, se va a detener, siquiera unos breves segundos, a plantearse el tema. Y a replanteárselo, después...

Solo teclearé solo

domingo, 16 de julio de 2023

La menor preocupación

 Ya que la pandemia dio tan buenos resultados, parecía lógico un empujoncito a esto de mandarlo todo al carajo. Ciertamente, es compresible. La estabilidad constante de una situación de paz perpetua, amén de sosaina y aburrida, genera escasos beneficios a los mandamases que conforman la oligarquía plutocrática… Entiéndaseles, por favor. En una estable situación de paz perpetua, hay que repartir menos pasta entre un mayor número de personas, resultando proporciones ridículas por las que no merece la pena mover millardos diarios. Desde luego, eso de que la chusma mejore sus condiciones de vida y vaya por ahí comprando coches o disfrutando de vacaciones como si nada, confiada en que su salario, el ganado con el esfuerzo, le permitirá cubrir la financiación personal a satisfacer a través de puntuales mensualidades, mola bastante poco, revelándose conveniente una contundente bofetada de realidad, y que sea consciente de quién manda en el cotarro.

Nunca parece importar

  Como incontables ciudadanos, viví con dolor y tristeza los duros años de la crisis iniciada allá por 2008. Con posterioridad, desde una posición más profesional (aunque dudo que el término fuera el ideal al caso), atestigüé el despiadado ataque de las ejecuciones hipotecarias para, más adelante, contrarrestarlas con las excepcionales nulidades derivadas de las cláusulas suelo, una vez que el Tribunal europeo se dignó en condenarlas. Pero, para llegar a aquella situación, hubo de reventar todo, destrozando, por el camino, a multitud de personas, en particular, y familias, en general.