sábado, 18 de enero de 2020

Cuarenta años más

A Joaquín Caballero
y M.ª Dolores Moral

Estremece la indiferencia con la que instituciones y organismos públicos han acogido el cuadragésimo aniversario de la Constitución Española de 1978. Sobre todo, a nivel local o provincial, extensiones territoriales que se suponen más cercanas al ciudadano. Éstas debían haber organizado simposios, jornadas, mesas redondas y charlas en las variopintas formas del amplio jaez histórico, jurídico, político y sociológico. Por supuesto, tanto a nivel académico o educativo como vecinal, esclareciendo los muchos puntos oscuros o ignorados por los legos en la materia, que les facilitaría la imprescindible comprensión de la norma básica de convivencia, su espíritu y objetivo, su esencia y propósito, alimentando la sana y racional crítica desde lógicas posiciones de instrucción, ilustradas… Aunque, bueno, en una sociedad que aspira al borreguismo y una interesada plutocracia que lo fomenta, el argumento suena a risible entelequia. En un excepcional perímetro próximo, sólo singulares centros de enseñanza se responsabilizaron. Así, el Aulario de la UNED en Cabra tuvo la feliz iniciativa de plantear el homenaje con un repaso general a toda nuestra ajetreada, al tiempo que grandiosa, historia constitucional, concediendo a quien subscribe el privilegio y el honor de impartir la Lección Magistral del Acto de Apertura del Curso Académico.

El código de los dignos

No recuerdo cuándo fue la última vez que me sentí de tal forma. Todavía busco la palabra, el calificativo adecuado al estado de ánimo. Asqueado puede aproximarse considerablemente. En todo caso, es un remordimiento insano, como una amarga traición cuya penitencia me acompañará largo tiempo. Un arrepentimiento que no puedo asumir como un bache más en el tortuoso camino de la vida… Y eso que el origen podría reconocerse banal, casi insignificante, aunque a quien suscribe le está generando un penoso cargo de conciencia.

sábado, 4 de enero de 2020

Torquemada y el periodismo

Artículo publicado en Lucenadigital.com:

(Advertencia: comienza el Año Galdós). Don Francisco Torquemada, icónico personaje del universo galdosiano, catalizado por la inflamación de una arteria socializadora, esperanzado en pulir su carcomida dicción, atiborrar su anoréxico vocabulario y serrar su gangrenada sintaxis de un contumaz discurso de avaricia iletrada, se arrojó a la febril lectura de periódicos como el que se arroja al fuego purificador con la promesa de la redención eterna. Hoy, ni la promesa de un sicalíptico paraíso islámico plagado de afrodisíacos harenes sería suficiente para el empeño, ni hurtar letras agrupadas en columnas de prensa serviría al propósito del usurero ficcional...

viernes, 3 de enero de 2020

Dos facciones en la RAE

Artículo publicado en Surdecordoba.com:

No es la primera vez que denuncio la actitud pasiva de la Real Academia, por momentos, cuasi populista, aborregada al son de las novedades que los imbéciles de turno, creyentes de las supuestas bondades de lo políticamente correcto, imponen a esas masas cretinizadas por la vagancia intelectual y el infame régimen educativo y a los políticos incapaces que pretenden hacer prosperar un país a costa de prosperar ellos mismos. Pero sí es la primera vez que lo hago con el conocimiento de que en el seno de la institución se sostiene una tensa batalla entre dos facciones bien definidas...

sábado, 14 de diciembre de 2019

Directores en el Régimen

Durante el periodo que en España denominamos Transición y con la llegada de la democracia, la Cultura quedó abocada a la fagocitación por un sectarismo absurdo y rebelde, de la cual se apropió en un alarde de ridícula compensación por las penurias pasadas, los símbolos desprestigiados y las instituciones arrebatadas. La Cultura quedó en manos de la izquierda ideológica, que, desquiciada de fanatismo e ignorancia, vapuleó y repudió todo arte que desprendiera siquiera un tufillo a franquismo, criterio extensible a la vinculación indirecta.

Sobre prejuicios y mecenas

Últimamente, advertida la escasa disponibilidad temporal, sea por penurias u ocupaciones, tengo descuidados a los amigos, y no está la vida para ir descuidando amigos, so pena de perderlos, sobre todo, cuando son amigos de los buenos, de los de verdad; así que valgan estas líneas a modo de disculpa y constancia de lo involuntario de la situación; aunque sé que, dada, justamente, la bondadosa cualidad de los mismos, también predomina en ellos la comprensión y la empatía; excluyendo de este trasunto de silogismo al peculiar Tito (ermitaño y cambiante como meteoro), e incluyendo a los amigos de la Asociación Cultural Naufragio, cuyas actividades perduran desatendidas y postergadas a mi pesar; cuestión ésta, sin embargo, que me preocupa menos, al estar en manos de personas capaces, cualificadas y comprometidas, quienes cuentan con el apoyo de un generoso grupo humano, siempre fiel y fraterno. Lucho, eso sí, contra viento y marea por preservar mi colaboración en la revista Saigón, en la cual inicio nueva etapa, supliendo, en acrobático salto circense, la materia jurídica por la cinematográfica.

martes, 3 de diciembre de 2019

Una foto en el marco

Artículo publicado en Lucenadigital.com:

Hola, si no te molesta, me sentaré contigo un momento… Han pasado muchos años, ¿verdad? Toda una vida. El tiempo, implacable como un justiciero, a todos nos supera… Y ahora… Ahora ya no está, falleció. Y estás triste, lo sé. Fue toda una vida. Y ahora… Y ahora sólo te queda esa foto en el marco que sostienes entre tus manos, de la que no retiras la mirada, conteniendo el llanto o dándole libertad, con el pañuelo, húmedo y arrugado, dentro del puño...