lunes, 31 de julio de 2023

Solo teclearé solo

 Artículo publicado en Surdecordoba.com:

Y ahora a ver si hay huevos de determinar la intención narrativa del autor. Porque yo, como autor —más o menos— de las líneas, lo tengo bastante claro. En cambio, usted, lector con loables aspiraciones a la omnisciencia, se va a detener, siquiera unos breves segundos, a plantearse el tema. Y a replanteárselo, después...

Solo teclearé solo

domingo, 16 de julio de 2023

La menor preocupación

 Ya que la pandemia dio tan buenos resultados, parecía lógico un empujoncito a esto de mandarlo todo al carajo. Ciertamente, es compresible. La estabilidad constante de una situación de paz perpetua, amén de sosaina y aburrida, genera escasos beneficios a los mandamases que conforman la oligarquía plutocrática… Entiéndaseles, por favor. En una estable situación de paz perpetua, hay que repartir menos pasta entre un mayor número de personas, resultando proporciones ridículas por las que no merece la pena mover millardos diarios. Desde luego, eso de que la chusma mejore sus condiciones de vida y vaya por ahí comprando coches o disfrutando de vacaciones como si nada, confiada en que su salario, el ganado con el esfuerzo, le permitirá cubrir la financiación personal a satisfacer a través de puntuales mensualidades, mola bastante poco, revelándose conveniente una contundente bofetada de realidad, y que sea consciente de quién manda en el cotarro.

Nunca parece importar

  Como incontables ciudadanos, viví con dolor y tristeza los duros años de la crisis iniciada allá por 2008. Con posterioridad, desde una posición más profesional (aunque dudo que el término fuera el ideal al caso), atestigüé el despiadado ataque de las ejecuciones hipotecarias para, más adelante, contrarrestarlas con las excepcionales nulidades derivadas de las cláusulas suelo, una vez que el Tribunal europeo se dignó en condenarlas. Pero, para llegar a aquella situación, hubo de reventar todo, destrozando, por el camino, a multitud de personas, en particular, y familias, en general.

viernes, 30 de junio de 2023

"Juego de tronos"

 Artículo publicado en Surdecordoba.com:

Unos cuatro años después de concluir con la cita semanal, acabo de calzarme de un tirón la serie completa de Juego de tronos, cuya edición en Blu-ray me regaló mi hermano las pasadas Navidades, y he de admitir que, con sus más y sus menos, la he disfrutado mucho. Los setenta y tres episodios (ocho temporadas) me han acompañado durante varias semanas con la satisfacción de un buen libro, por lo atrayente de su narración, lo impactante de su imagen y lo interesante de su trama...

"Juego de tronos"

De padres e hijos

 Artículo publicado en Lucenadigital.com:

No he sido, y, a estas alturas de la vida, creo que nunca seré, muy a mi pesar, padre. Sí soy, y espero serlo durante muchos años, hijo. Como hijos, a veces, no somos conscientes de la responsabilidad y el sacrificio que implica ser padres. No lo somos, al menos, hasta que no tenemos nuestros propios hijos o alcanzamos la edad para ser padres...

De padres e hijos

miércoles, 14 de junio de 2023

Alquilando pelis

  En alguna ocasión he tecleado que mi pasión cinematográfica se remonta a mi época universitaria, cuando algunos amigos nos reuníamos para ver películas, empezando por Lock & Stock (1998), de Guy Ritchie. Pero recuerdo haber coqueteado con el Arte desde muy niño, aunque las imágenes queden difuminadas por las brumas del tiempo, entrecortadas, y cuya realidad, es probable, haya comprometido la distorsión.

El doble

  Pues resulta que tengo un doble pululando por la zona. Y no se trata del doble mental de Dostoyevski ni del doble teórico de Spinoza o Schopenhauer ni del doble robótico de Ibáñez Serrador (¡a partir del relato de Ray Bradbury!), ni siquiera de Danny DeVito, notorio aunque desconocido (al menos, durante unos años) gemelo de Arnold Schwarzenegger. Me refiero a un doble real, de esos que, por abracadabrante capricho combinatorio genético, dicen que cualquiera de nosotros puede toparse transitando por el mundo. De esos que, al enfrentarte a él, cual cruda certeza de tu amargo reflejo, corres el riesgo de entrar en choque.