Desde
su cómoda butaca melillense, el 7 de junio, Fernández Silvestre ordenó al
general Felipe Navarro, a quien le había correspondido apostarse en Annual en
aquel momento, que preparase una operación para enviar a un destacamento de
unos cuatrocientos hombres del Regimiento de Infantería de Ceriñola con el
objetivo de tomar el monte Igueriben. En principio, el cuerpo estaría comandado
por Francisco
Mingo Portillo, si bien, antes de la partida, Mingo sería sustituido por el
comandante Julio Benítez Benítez, quien se había destacado en Sidi Dris, tras
contener a los rifeños que habían marchado desde el monte Abarrán, al tiempo
que había adquirido fama de quejicoso (detalle que reluciría semanas después).
Y, desde luego, en esta ocasión, el total de la tropa estaría formada por
soldados españoles, a fin de que no se repitiera la traición rifeña de Abarrán ante
una inminente derrota.