domingo, 13 de septiembre de 2026

503 días y la jurisdicción universal (I)

  En una reciente visita a esta casa tecleaba acerca de las reformas legislativas destacables, con especial interés en aquellas cuyo espíritu y finalidad, aunque necesario e inevitable, no dejaba de ser fastidioso.

Saga Bond: Pierce Brosnan (y IV)

 El 2 de diciembre de 1999, en la rueda de prensa de Hong Kong a propósito de El mundo nunca es suficiente, Pierce Brosnan se había postulado para una cuarta entrega, si procedía, siempre que los productores le concedieran un intervalo de tres años, al objeto de descansar del personaje y atender algún proyecto personal (a la postre, tal vez fuera únicamente la irlandesa Evelyn, de Bruce Beresford)… Frente a los deseos del actor había de prevalecer un acontecimiento ineludible: el cuadragésimo aniversario de la saga coincidente con la vigésima película.

martes, 1 de septiembre de 2026

Blanquear bancos

 Artículo publicado en Lucenadigital.com:

El concepto siempre había adoptado una simple apariencia de servicio. Una apariencia, insisto, y remarco el pluscuamperfecto. A mí me lo pareció en su momento. Después ha ido mutando hacia formas indeterminadas e incoherentes, impropias de su condición primigenia. Pero si escarbamos por entre la tongada pustulosa de podredumbre que envuelve su esencia, quizá todavía sea posible encontrarla (la esencia), mohosa y quebradiza; esencia recluida, precipitada al abismo, alcanzable mediante forzoso ejercicio espeleológico e identificable mediante reverberación angulosa y resbaladiza sobre los angostos resquicios abisales...

Blanquear bancos

lunes, 31 de agosto de 2026

jueves, 13 de agosto de 2026

Saga Bond: Pierce Brosnan (III)

  Se culminaba el milenio y también el contrato con Pierce Brosnan. Sus dos entregas habían funcionado más que aceptablemente entre la crítica (la primera, sobre todo) y el público, y el margen bianual era un principio impositivo para la productora. En 1999, al igual que dos años antes, Brosnan estrenaba por triplicado (aunque en la versión de El secreto de Thomas Crown de John McTiernan recordemos mejor a una espectacular René Russo), sin embargo, la exigencia física de la saga y el escaso paréntesis entre rodajes pasaría factura al actor. En primavera, Star Wars. Episodio I: La amenaza fantasma (George Lucas) y, en verano, Matrix (Andy y Larry Wachowski; Lilly y Lana, ulteriormente, insisto) habían revolucionado el género de acción; así que todavía transcurrieron los meses con la confianza tensa en un estilo tradicional, en una forma de hacer cine que se aferraba a una naturaleza analógica en un mundo que se columbraba netamente digital.

De autonomías y de aguas

  En este patio de colegio que unos denominan España y otros según les plazca o según les coja el día, existe la afición, visceral e idiosincrática, de criticar y condenar el régimen de descentralización autonómica regulado en la Constitución, cuyo texto, tecleado sea, suele citar el nombre de España. Se critica como germen de división y confrontación fraternal y catalizador de regionalismos y nacionalismos empeñados en desgajar la unidad, pues eso, de la patria, con perdón. Se hace con un deje gratuito, como si fuera un rasgo característico de las fronteras citeriores de la Península Ibérica, como si regionalismos o nacionalismos no los hubiera o hubiese en Italia, Alemania o cualquier otro país que se precie de serlo o, al menos, lo intente (el serlo). Vale que el pejiguero de turno saltará con que el espíritu regionalista no persigue tan ignominiosos objetivos de amputación que, por su parte, sí anhela el nacionalismo, que el regionalismo defiende una identidad dentro de un todo superior. Pero, en esa suerte de beodo escupitajo holístico, si de ponerse a atomizar identidades se trata, cada individuo, como persona en su mismidad (el orteguiano yo soy yo y mis circunstancias), es una identidad hasta dentro de su propia familia, lo cual implica un potencial secesionismo en la república independiente de la casa.

sábado, 1 de agosto de 2026

Del guión a la pantalla

 Artículo publicado en Lucenadigital.com:

«Luego, ese alejamiento del espíritu literario de las novelas repercute, consecuentemente, en las series y películas», sentencio, hilando la conversación. «Pensaba —confiesa mi amigo Tito— que habíamos dado el tema por zanjado». Los chavalines, detenidos en la nueva caseta, señalan las llamativas portadas de los tebeos dispuestos a la venta, el arte de sus ilustraciones, la potencia de sus escenas. Hay mucho material y muy bueno repartido en tebeos y cómics, desaprovechado por las productoras televisivas y cinematográficas, que desprecian su calidad o consideran que abarcan un número de lectores inferior, dada su ambigua naturaleza...

Del guión a la pantalla

viernes, 31 de julio de 2026

domingo, 12 de julio de 2026

"Estáis perdidos"

  Somos varios quienes esperamos la llegada del autobús en esta suave tarde de mayo en la capital de la provincia. No soy de los que cogen el coche o el transporte público para desplazarse por el interior del municipio, prefiero la movilidad a base de desgastar suelas. Pero mi destino está distante y, aunque el tiempo invita al agradable paseo, tampoco es cuestión de dedicarle horas extras al gimnasio. Un puñado de personas, entonces, aguardamos en la parada del número correspondiente con mayor o menor nivel de paciencia. Consulto la pantalla informativa sobre la estimación del paso, y al mío todavía le quedan doce minutos. A mi lado, un matrimonio sexagenario permanece de pie; la mujer manifiesta evidentes signos de desesperación que, si bien expone a su marido con gesto enfurecido, lo hace de un modo discreto, sin alzar la voz. Un cuarto de hora que llevamos aquí, le viene a decir, y faltan otros diez minutos, que es otro cuarto de hora. Pergeña, por ello, la buena señora una estrategia de transbordos que les vaya acercando poco a poco a su destino y haría las delicias del general más condecorado del Ejército, puesto de inmediato en práctica, al subir al primer autobús que para. A unos pasos, una madre y su hija, ataviada con uniforme escolar, comentan los acontecimientos de la jornada en el centro educativo. La niña cuenta a su madre los resultados de un trabajo realizado con unas amigas, las preguntas de una profesora, las materias de un examen próximo. La madre la escucha, atenta, intercambia impresiones y, de vez en cuando, le retoca a su hija la melena larga y negra que se le altera con los esporádicos golpes de una brisa baja y escurridiza, que se entremete por los exiguos huecos que la masificación de la avenida le brinda. Tras de mí, el frío poyo metálico que, holístico, sobresale de la estructura que conforma la parada, lo ocupan un hombre y una mujer mayores, octogenarios, y un muchacho enfrascado en la pantallita del móvil, pulgares oponibles a velocidad de crucero y casquitos inalámbricos colgando de los pabellones auditivos, quien pronto abandona el lugar, al arribar el autobús de su número, justo el mismo del matrimonio sexagenario descrito líneas atrás. Tampoco tardará demasiado el hombre en levantarse, accediendo al suyo un minuto después, quedando, así, la abuelita sola en el asiento. Pequeña, encorvada, pelo níveo corto. Viste blusa marfil y pantalón negro, y necesita una muleta que reposa sobre su torso. De repente, una mujer, con un florido conjunto verdoso, se asoma, impaciente, a la pantalla informativa, para exhalar, aliviada, y retirarse unos metros. Más angustiadas, si cabe, unas turistas, acento mesetario, pantuflas veraniegas y sombrero de paja de ala ancha, preguntan por la parada de un número que no terminan de localizar, por lo que salen pitando hacia otra zona de la avenida, cuando se les advierte de los que pertenecen a la nuestra. Presencia fugaz la de un padre y sus dos hijas, en hora para su autobús. Casi tanto como un septuagenario de porte gallardo y aire galante, muy repeinado, conjunto ocre primaveral, quien les sigue.

Saga Bond: Pierce Brosnan (II)

  Ese punto y seguido para la humanidad que fue Internet orillaba la cotidianeidad social, humedeciendo los albores de un nuevo periodo histórico. Los satélites dominaban la circunnavegación espacial y la era de la información había revolucionado las transmisiones. Los medios de comunicación, como cuarto poder, se muscularon inflamando sus venas con una miríada de datos que transitaban entre paralelos y meridianos en milésimas de segundos. La mitad de los años noventa era para ellos el preludio de una fagocitación inminente de los tres poderes estatales… Qué lejos estaban de prever que aquella arma internáutica se convertiría, a la postre, en su perdición. Que cualquier mindundi de tres al cuarto podría emitir la información en tiempo real, sirviéndose de un mero aparatito telefónico. Que cualquier cantamañanas con un ordenador a su disposición podría crean su propia página de contenidos, incluidos los informativos. Que los ciudadanos podrían continuar sosteniendo su nivel de borreguismo sin necesidad de pagar por ello.

sábado, 4 de julio de 2026

España 1931-1936 (VI)

 Artículo publicado en Surdecordoba.com:

El objetivo principal del plan revolucionario urdido por los líderes socialistas radica en controlar o dominar la cuenca minera, desde donde se lance el ataque a Oviedo, contando con el levantamiento obrero de la capital, lo que es un éxito, pese a tardar más de lo previsto y producirse descoordinaciones entre las diversas columnas (Ablaña, Mieres y Sama). Los casi dos mil defensores de Oviedo quedan aplastados por la superioridad numérica revolucionaria, y la conquista de la capital no es sino la muestra de la conquista de toda la región...

España 1931-1936 (VI)

miércoles, 1 de julio de 2026

De la novela al guión

 Artículo publicado en Lucenadigital.com:

Cualquier excusa vale, para quedar con un amigo y compartir un rato, aunque este amigo sea gorrón inexcusable, apático cual solitaria lechuga servida en plato a la hora de la cena y misántropo empedernido, con título universitario y doctorado en insociabilidad. Y es que no siempre podemos elegir a los amigos, contra lo prevenido por la sabiduría popular, sino que nos vienen impuestos por el macabro capricho del destino, el negro humor del dios que fuere (tan negro como pueda estar el esfínter de un muerto) o el negocio diario del infortunio. Después, la vida significa una indecente carga del gravamen (injusto) impuesto, que cada cual soporta o sobrelleva de acuerdo con sus capacidades, sus ánimos o su naturaleza...

De la novela al guión

sábado, 13 de junio de 2026

Una tilde para un nombre

  Así están las cosas. Hasta puede que usted, lector hispanohablante que sea de aquéllos que gustan de sestear al cobijo de la abyecta sombra de la masa aborregada por la ordinaria rusticidad de las modas, haya recurrido o, de hecho, recurra naturalmente al depravado uso. Hemos alcanzado el grotesco periodo histórico de la lingüística en el que ya no existe el nombre José. Ahora lo que se lleva es allanarlo, ametrallando la tilde hasta volatilizarla, como en las películas de gánsteres, cuando vacían el cargador de su Thompson. Ahora es Jose, que queda como más chachi, más guay, más urbanita, más chic. Bajeza oral (no se idealice un malpensado doble sentido) que se colma con la escritura, en la que el empleo de la tilde se abstiene como el ateo se abstiene de comulgar, provocando el encuentro durante la lectura una ceja enarcada tensa cual acento circunflejo. Y, entre versión oral y escrita, puestos en faena genocida, te abofetea a mano vuelta Joaquin, en lugar de Joaquín; Jesus, en lugar de Jesús; Aaron y no Aarón; Raul y no Raúl; o Julian y no Julián (mi colosal aborrecimiento hacia esas páginas internáuticas que colapsan al añadir la tilde a mi nombre).

Saga Bond: Pierce Brosnan (I)

  Arrastré (juro lo preciso del verbo) a mi buen amigo el poeta Manuel Guerrero hasta el mítico cine local Palacio Erisana para ver mi primer estreno en pantalla grande de una película de 007. Aquel adolescente de quince años se agitaba enfebrecido no por el ardor hormonal, sino, entendido como excepción a ese estado natural, por el ansia de la novedad cinematográfica, magnificada por la coyuntura del gigantismo de la proyección. Se había estrenado la última aventura de James Bond cuando todavía tenía nueve años, edad insuficiente para disfrutar de la experiencia. Pero, en aquellas inciertas fechas de 1995 o 1996 (irrumpió en España durante los albores de las Navidades de 1995, y quizá llegaría a la ciudad con retraso), el cartelón a las puertas del Palacio era una tentación fascinadora a la que me subyugaría cualquiera que fuera o fuese el precio. Y arrastré conmigo, entonces, a mi amigo Guerrero, quien, como amigo, pletórico de resignación, comprensión o condescendencia, se dejó llevar por la vorágine de locura e ilusión emanada por mi persona. Y, así, vi o vimos, aunque seguro que con desigual ánimo, convirtiéndome en moroso en una deuda de amistad que no podré satisfacer jamás, el entreno en cine de GoldenEye.

domingo, 31 de mayo de 2026

Cosechar lectores

 Artículo publicado en Lucenadigital.com:

He tenido la suerte, y lo habré tecleado en alguna ocasión, de tener unos padres que siempre fueron conscientes del valor de un libro, no como mero elemento decorativo de alguna sala sofisticada del hogar, sino como herramienta cultural y educativa, de conocimiento, también como medio para discernir la realidad y fomentar el espíritu crítico, instrumento útil y necesario, en definitiva, para la formación y para asegurar un futuro laboral razonablemente próspero, mejorar las perspectivas que ellos pudieron tener o, de hecho, tuvieron...

Cosechar lectores

España 1931-1936 (V)

 Artículo publicado en Surdecordoba.com:

Convencido de que, propulsado por la impaciencia, inquieto lector, durante el ordinario interludio mensual, habrá consultado Wikipedia, no me recrearé en el episodio del buque Turquesa fondeado a unas millas de la costa asturiana y empleado para transportar un alijo de armas y munición, adquirido por el empresario Horacio Echevarrieta, tercero interpuesto y buen amiguete de Indalecio Prieto, tras ser reunido para posibilitar el golpe de Estado contra el dictador portugués Antonio de Oliveira Salazar, pero nunca abonado... 

España 1931-1936 (V)

miércoles, 13 de mayo de 2026

Mosqueteros de 1948

  Todavía andamos esperando, al menos éste que suscribe, una buena adaptación cinematográfica de la monumental obra de Alexandre Dumas. Aunque no fatiga un liviano ejercicio reflexivo para adoptar la cuestión de si de veras resulta necesaria. Considero que no. Los tres mosqueteros es una novela universal y clásica, sin duda, prodigiosa por sí misma, que funciona en su plenitud a través del medio en el cual se concibió. Dicho o tecleado de otro modo, la única forma de disfrutar de Los tres mosqueteros sin ambages ni mesuras es leyéndola. Sólo la lectura (y quizá ya lo haya reivindicado en alguna que otra ocasión), el rugoso tacto del papel, el agudo olor de la impresión y encuadernación, permitirá acompañar en sus aventuras y vicisitudes a los cuatro inmortales amigos, deleitarse con la fluidez de la narrativa del autor (o de su negro), congestionar la imaginación con una historia imperecedera, abandonarse a la seducción (y a la perdición) de Milady y comprender, en esta extraña época actual, tan desnaturalizada, deshumanizada y digitalizada, que hubo un tiempo en el que se priorizaban una serie de principios y valores por encima, incluso, de la propia vida. Lo demás siquiera son adaptaciones, sino meras versiones supeditadas a los intereses y percepciones del momento, o a los caprichos o tendencias, o a los formatos o modas. Aprovechar los réditos de un éxito ajeno. Nombres o premisas que garanticen el beneficio, que aseguren la inversión y, cómo no, suplan la carestía de ideas originales.

Saga Bond: Timothy Dalton (y II)

   Consecuencia de emprender, en 1988, la producción cinematográfica número dieciséis de una colección de catorce libros es que no se disponga de un título sugerente; que, pese a tener la posibilidad de escoger entre veintiuno, ninguno de ellos resulte convincente en un cartel promocional. O su traducción, como ocurriría veinte años después con Quantum of Solace (Cuánto de consuelo, Cantidad de consuelo… Mejor dejarlo en inglés). Porque el detalle de la fidelidad a la historia original hace tiempo que quedó descartado, si es que alguna vez fue respetado. Quizá en las primeras entregas, con Ian Fleming todavía vivo. La saga se había vuelto por momentos selectiva, por momentos rapiñadora, al elaborar los guiones, y la traslación o adaptación fiel, en su medida, nunca había sido ni fue motivo de preocupación. Por ello, en aquel año de 1988, se idearía un título exclusivo para el nuevo filme, Licencia revocada, que rescató, como punto de partida, una escena olvidada de la novela Vive y deja morir, en la que Felix Leiter pierde un brazo y una pierna, al ser arrojado a las fauces de un tiburón, cuando lo capturan los villanos (en posteriores publicaciones el lector se cruzará con un Leiter reconvertido en detective y una suerte de garfio o pinza en su muñón); y aprehendió tres o cuatro elementos del relato La rareza de Hildebrand, para componer un guión que narraba cómo queda revocada la condición de agente doble cero de James Bond, a la cual renuncia para vengar la cruel agresión a su amigo y a la esposa de éste (apostillaría yo que con mayor inquina asesina y destructora que la conformada por el asesinato de la suya).

viernes, 1 de mayo de 2026

España 1931-1936 (IV)

 Artículo publicado en Surdecordoba.com:

La radicalización del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), reflejo, he de insistir (hay mucho tonto suelto por el mundo —también he de insistir—), del contexto europeo, ha llamado a la puerta del primer bienio republicano. Francisco Largo Caballero es Presidente del PSOE desde octubre de 1932, pero Secretario General de la Unión General de Trabajadores (UGT) lo es desde 1918, al dejar el penal de Cartagena, donde fue huésped, junto a Julián Besteiro, por la huelga general de 1917...

España 1931-1936 (IV)

jueves, 30 de abril de 2026

Analizar un relato guerrerense

 Artículo publicado en Lucenadigital.com:

Para analizar un relato guerrerense se ha de acudir a la obra con la conciencia presta a consagrarse a los ambientes intelectuales por los que el autor deambula con la comodidad de quien se mueve en lo conocido o reconocible no por vivido, sino por aprendido, conjugación indirecta, sin duda, de la forma de vivir...

Analizar un relato guerrerense

domingo, 12 de abril de 2026

Saga Bond: Timothy Dalton (I)

  Era el aniversario de la saga, veinticinco años, y 1987 no podía transcurrir sin una nueva entrega, la número quince, nada menos. La etapa Moore se había cerrado. Sin un sustituto elegido, el trabajo debía ir adelantándose. Richard Maibaum y Michael G. Wilson se pusieron manos a la obra con el guión. Partieron del relato homónimo de Ian Fleming, que rezuma en la primera escena postintroducción, para construir toda una historia. Ignorando todavía qué actor encarnaría al Agente 007, había que moldear un personaje neutro. Sin duda, existía el acuerdo unánime de rebajar la sucesión de chascarrillos hacia el originario periodo Connery, y se rebajaría más… Pero no adelantemos.

Divagaciones legislativas

  Es costumbre entre los gerifaltes del Legislativo procurar transcender en la historia nacional, imprimiendo, en los legajos del Archivo, nombre y cargo con letras doradas redundantes de filigranas. Recurren, para ello, a profundas reformas legislativas con aires metafísicos y pomposidad megalítica, en la creencia de que no hay problema que no resuelva un radical y contundente cambio de régimen. Arrasan con el sistema, a modo de devastadora explosión nuclear, y lo reconstruyen, a modo de civilización conquistadora. Pero hay casos en los cuales los solares desbastados por la atomización se tornan en arenas movedizas que subliman al roce y los edificios erigidos por la colonización se asemejan a cubos gelatinosos que licuan a merced de bruscos cambios térmicos.

miércoles, 8 de abril de 2026

Estado natural

 Artículo publicado en Lucenadigital.com:

Que los fenómenos meteorológicos ya no son como eran se trata de una evidencia indiscutible. En España, al menos en el sur, la primavera y el otoño apenas nos aguantan cuatro o seis semanas, si alcanzan las ocho semanas, nos produce extrañeza; los restantes ocho o diez meses se los reparten el verano y el invierno. Los periodos de calor cada vez son más frecuentes y los de calor extremo, más prolongados. En los ciclos de sequía, que siempre los hubo y los habrá, se aprecian fluctuaciones en sus intervalos de regularidad...

Estado natural

martes, 31 de marzo de 2026

España 1931-1936 (III)

 Artículo publicado en Surdecordoba.com:

La República ya ha recibo un aviso, un órdago, ha sido puesta a prueba —y quizá el salir victoriosa la relajó un tanto— con ese golpe de Estado fallido conocido como la Sanjurjada, el 10 de agosto de 1932. Lo cierto es que la derecha monárquica más radical conspiró contra la República desde su proclamación, con antiguos ministros de Primo de Rivera pululando por allí y el general José Sanjurjo penduleando de uno a otro de los dos bandos conformados: el afín al mantenimiento de la República y el afín a la restauración de la Monarquía, que convergieron en pactar una suerte de plebiscito sobre la forma de gobierno o la forma política tras su triunfo...

España 1931-1936 (III)

sábado, 14 de marzo de 2026

IA: idiotismo aceptado

 Cómo nos gusta una buena peli de ciencia ficción, o una buena novela, sobre todo, para tratar de alcanzar los logros cibernéticos o tecnológicos o extraterrestres que, con mayor propósito imaginativo que mecánico (la imaginación siempre fluye serenamente frente a la densidad del avance de la mecánica), plantean con no escasas dosis de gratuidad. Al menos, anhelarlos, distraídos por la curiosidad de la incertidumbre. El futuro es ese panorama desconocido que nos ahoga y nos agobia, a veces, u, otras, nos emociona y nos excita. O la posibilidad de una realidad alternativa, una realidad en la que predomina ese progreso científico o tecnológico, una realidad de contexto espacial y mundos galácticos, una realidad en la que la experimentación ha progresado hacia la aplicación práctica, a la cotidianeidad del horizonte. Ciencia ficción, en definitiva, como he tecleado, y no realidad científica, como el productor Albert R. Broccoli definía su saga de James Bond.

Saga Bond: Roger Moore (y VII)

  Cuando se complica el dar con un actor de la edad adecuada como para encarnar un villano que desafíe de un modo creíble al héroe, se sinceraba Roger Moore unos quince años después, honesto, y cuando las protagonistas femeninas tienen la edad que tenía tu madre al comenzar la saga, sabes que ha llegado el momento de dejarlo. Y había llegado el momento de dejarlo, decisión que los productores comprendieron. Panorama para matar (1985) sería la última película de 007 protagonizada por Roger Moore, séptima en su filmografía personal, y aún no superada en número… Y todos tan amigos.

domingo, 1 de marzo de 2026

España 1931-1936 (II)

 Artículo publicado en Surdecordoba.com:

Que la estabilidad o la paz social brille por su ausencia no quita que la ilusión y la esperanza en el nuevo régimen se hayan desvanecido. Para la convocatoria electoral a Cortes Constituyentes el 3 de junio de 1931, los distritos electorales se sustituyen por las circunscripciones provinciales, con la idea de sujetar el influjo del caciquismo, se permite la elección de mujeres y sacerdotes y se baja la edad para el ejercicio del derecho al sufragio activo a los veintitrés años. La coalición republicano-socialista (entre cuyos rostros se aprecian los de intelectuales como Unamuno, Marañón, Ortega y Gasset, Sánchez Román) sale victoriosa con amplio margen, y se elige a Julián Besteiro como Presidente de las Cortes...

España 1931-1936 (II)

sábado, 28 de febrero de 2026

El género se pervierte

 Artículo publicado en Lucenadigital.com:

«Yo soy, entre otras cosas (y tal vez más que ninguna otra cosa) —escribe Juan Manuel de Prada para el prefacio de su obra "Lágrimas en la lluvia"—, un cinéfago insomne y un letraherido impenitente». 
Si se me concede una paráfrasis, soy, entre otras cosas (y tal vez más que ninguna otra), un cinéfago impenitente y un letraherido insomne. Me convertiría en creyente incondicional de cualquier religión que me garantizara un Paraíso anegado de anaqueles infinitos, doblegados por ingentes masas de libros y películas y, en su centro, un espacio íntimo, acondicionado para leerlos, para verlas y, a continuación, para escribir sobre todos ellos...

El género se pervierte

jueves, 12 de febrero de 2026

Adiós, lengua materna

  Que en la Unión Europea se recurra al empleo del idioma de un país que no es miembro demuestra cómo el régimen de colonización anglosajón ha resultado victorioso, sirviéndose de una táctica aleve que no ha hallado oposición, que ha sido acogida con los brazos abiertos, sin disimulo de traición. Entre pompones y fanfarrias, la comunidad internacional ha asumido la invasión con la naturalidad con la que un jamelgo asume su triste condición de traspontín susceptible de ser fustigado a discreción e indiscriminadamente. El siglo XX planteó un idioma universal y, claro, la nación predominante era la que era. Lejos quedó el protocolo, la cortesía del visitante extranjero que procuraba conocer y hablar, chapurrear, al menos, el idioma del país anfitrión. Es mucho más fácil homogeneizar el esfuerzo aferrándose a un único idioma, por lo que hoy ni siquiera sorprende que el representante del país anfitrión se dirija a su huésped (¡o a la prensa, oiga!) en inglés.

Saga Bond: Roger Moore (VI)

  El ineluctable correr del calendario acarreó el vencimiento del contrato de Roger Moore. Se habían producido cinco películas y la firma sería ahora por título. Se plantó el actor en la negativa, en parte, por una mera estrategia de presión (todavía estaba fresco el tumultuoso recuerdo de la gestión en la transición de Connery), en parte, por una natural decadencia física (cumplió los cincuenta y cinco años durante el rodaje), un cansancio y un temor al encasillamiento. Pero la recientísima compañía nacida de la fusión de Metro-Goldwyn-Mayer y United Artists, MGM/UA, no tenía la intención de arriesgarse en la saga con la introducción de un nuevo rostro para el papel protagonista. Y luego rumiaba escamón el neófito dimorfismo por el temita de esa versión apócrifa, anunciada sin reparo para aquel año de 1983, que proclamaba, con altavoz nefario, a los cuatro vientos la reaparición de Sean Connery como 007, cual contrincante reaparición de una estrella del deporte, y que merecía replica contundente, como la de Cervantes al felón de Avellaneda.

domingo, 1 de febrero de 2026

Saga Bond: Daniel Craig (y V)

 Artículo publicado en Lucenadigital.com:

La pandemia y sus efectos fueron algo inesperado, incluso para la productora de una saga de más de cincuenta años de antigüedad, cuya estructura de trabajo estaba tan calibrada que tenía en plantilla a dos generaciones de técnicos, auspiciando una esencia y una uniformidad, una marca registrada...

Saga Bond: Daniel Craig (y V)

sábado, 31 de enero de 2026

España 1931-1936 (I)

 Artículo publicado en Surdecordoba.com:

No tendría que hacerlo, pero, en esta absurda época de ofendiditos de la puntilla, tiquismiquis recalcitrantes y estúpidos maniqueos ignorantes, he de advertir, con previo descargo (disclaimer, lo llaman los gilipollas conquistados por la invasión anglosajona), que no pretendo aleccionar, porque, para eso, están los profesionales, los historiadores y los libros de Historia, aunque, a veces, unos y otros se hayan ganado el prestigio de la duda. Tampoco podré evitar la imprecisión, porque pretendo dotar al relato de un dinamismo sumario, pretensión que, seguramente, incumpla, lo cual propiciará múltiplos del error impremeditados. Y me importan los bandos tanto como me pueda importar una mosca acurrucadita sobre un mojón pestilente mientras se echa una siestecita, lo que no alejará a los planeadores gravitacionales de la etiqueta partidista coloreada...

España 1931-1936 (I)

jueves, 15 de enero de 2026

Una abuelita en el súper

 La encuentro mientras recorre uno de los pasillos del supermercado, y me fijo en ella por casualidad. Pelo de moldeador blanqueado por la edad, por ese transcurrir de las décadas que ha menguado un palmo su cuerpo. Iris nebulosos, cansados de testimonios. Rostro bañado de suaves surcos, que se contraen por momentos, cuando la boca fina y lineal se despliega en una mueca sincera, como activada por una imagen profunda, que aflora inesperada, rebelde. Anda encorvada, pausada, desdeñosa ante el frenético pulular del gentío que, de escaramuza, incursiona las cuadrículas del plano del local, a contrarreloj. Con una mano, se apoya en un bastón, el cual le permite asumir una seguridad en el paso; con la otra, empuja una cesta customizada con ruedecitas, en la que ha depositado un puñado de productos escogidos. Y quizá sea ese entrañable empujar, acompasado con el salto del bastón, armonioso golpe de contera contra la loza del suelo, tranquilo, consciente de que el objetivo de la compra es una cuestión de necesidad, no de tiempo (el tiempo ya no es una preocupación, sino un acompañante inevitable), lo que me ha generado una extraña sensación de simpatía. O puede que de tierno afecto.

Saga Bond: Roger Moore (V)

  Al menos, poco después, el productor Albert R. Broccoli y su hijastro y flamante productor ejecutivo Michael G. Wilson reconocieron que, a pesar del grandísimo rédito en taquilla, con Moonraker se habían pasado tres o hasta puede que cuatro pueblos con la jerigonza espacial o sideral. La excentricidad de un 007 en misión cósmica o galáctica había excedido los elementales rasgos del personaje y su entorno, ingénitos a la concepción de Ian Fleming.