Todavía andamos esperando, al menos éste que suscribe, una buena adaptación cinematográfica de la monumental obra de Alexandre Dumas. Aunque no fatiga un liviano ejercicio reflexivo para adoptar la cuestión de si de veras resulta necesaria. Considero que no. Los tres mosqueteros es una novela universal y clásica, sin duda, prodigiosa por sí misma, que funciona en su plenitud a través del medio en el cual se concibió. Dicho o tecleado de otro modo, la única forma de disfrutar de Los tres mosqueteros sin ambages ni mesuras es leyéndola. Sólo la lectura (y quizá ya lo haya reivindicado en alguna que otra ocasión), el rugoso tacto del papel, el agudo olor de la impresión y encuadernación, permitirá acompañar en sus aventuras y vicisitudes a los cuatro inmortales amigos, deleitarse con la fluidez de la narrativa del autor (o de su negro), congestionar la imaginación con una historia imperecedera, abandonarse a la seducción (y a la perdición) de Milady y comprender, en esta extraña época actual, tan desnaturalizada, deshumanizada y digitalizada, que hubo un tiempo en el que se priorizaban una serie de principios y valores por encima, incluso, de la propia vida. Lo demás siquiera son adaptaciones, sino meras versiones supeditadas a los intereses y percepciones del momento, o a los caprichos o tendencias, o a los formatos o modas. Aprovechar los réditos de un éxito ajeno. Nombres o premisas que garanticen el beneficio, que aseguren la inversión y, cómo no, suplan la carestía de ideas originales.
Blog Julián Valle Rivas
miércoles, 13 de mayo de 2026
Saga Bond: Timothy Dalton (y II)
Consecuencia de emprender, en 1988, la producción cinematográfica número dieciséis de una colección de catorce libros es que no se disponga de un título sugerente; que, pese a tener la posibilidad de escoger entre veintiuno, ninguno de ellos resulte convincente en un cartel promocional. O su traducción, como ocurriría veinte años después con Quantum of Solace (Cuánto de consuelo, Cantidad de consuelo… Mejor dejarlo en inglés). Porque el detalle de la fidelidad a la historia original hace tiempo que quedó descartado, si es que alguna vez fue respetado. Quizá en las primeras entregas, con Ian Fleming todavía vivo. La saga se había vuelto por momentos selectiva, por momentos rapiñadora, al elaborar los guiones, y la traslación o adaptación fiel, en su medida, nunca había sido ni fue motivo de preocupación. Por ello, en aquel año de 1988, se idearía un título exclusivo para el nuevo filme, Licencia revocada, que rescató, como punto de partida, una escena olvidada de la novela Vive y deja morir, en la que Felix Leiter pierde un brazo y una pierna, al ser arrojado a las fauces de un tiburón, cuando lo capturan los villanos (en posteriores publicaciones el lector se cruzará con un Leiter reconvertido en detective y una suerte de garfio o pinza en su muñón); y aprehendió tres o cuatro elementos del relato La rareza de Hildebrand, para componer un guión que narraba cómo queda revocada la condición de agente doble cero de James Bond, a la cual renuncia para vengar la cruel agresión a su amigo y a la esposa de éste (apostillaría yo que con mayor inquina asesina y destructora que la conformada por el asesinato de la suya).
viernes, 1 de mayo de 2026
España 1931-1936 (IV)
Artículo publicado en Surdecordoba.com:
La radicalización del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), reflejo, he de insistir (hay mucho tonto suelto por el mundo —también he de insistir—), del contexto europeo, ha llamado a la puerta del primer bienio republicano. Francisco Largo Caballero es Presidente del PSOE desde octubre de 1932, pero Secretario General de la Unión General de Trabajadores (UGT) lo es desde 1918, al dejar el penal de Cartagena, donde fue huésped, junto a Julián Besteiro, por la huelga general de 1917...
jueves, 30 de abril de 2026
Analizar un relato guerrerense
Artículo publicado en Lucenadigital.com:
Para analizar un relato guerrerense se ha de acudir a la obra con la conciencia presta a consagrarse a los ambientes intelectuales por los que el autor deambula con la comodidad de quien se mueve en lo conocido o reconocible no por vivido, sino por aprendido, conjugación indirecta, sin duda, de la forma de vivir...
domingo, 12 de abril de 2026
Saga Bond: Timothy Dalton (I)
Era el aniversario de la saga, veinticinco años, y 1987 no podía transcurrir sin una nueva entrega, la número quince, nada menos. La etapa Moore se había cerrado. Sin un sustituto elegido, el trabajo debía ir adelantándose. Richard Maibaum y Michael G. Wilson se pusieron manos a la obra con el guión. Partieron del relato homónimo de Ian Fleming, que rezuma en la primera escena postintroducción, para construir toda una historia. Ignorando todavía qué actor encarnaría al Agente 007, había que moldear un personaje neutro. Sin duda, existía el acuerdo unánime de rebajar la sucesión de chascarrillos hacia el originario periodo Connery, y se rebajaría más… Pero no adelantemos.
Divagaciones legislativas
Es costumbre entre los gerifaltes del Legislativo procurar transcender en la historia nacional, imprimiendo, en los legajos del Archivo, nombre y cargo con letras doradas redundantes de filigranas. Recurren, para ello, a profundas reformas legislativas con aires metafísicos y pomposidad megalítica, en la creencia de que no hay problema que no resuelva un radical y contundente cambio de régimen. Arrasan con el sistema, a modo de devastadora explosión nuclear, y lo reconstruyen, a modo de civilización conquistadora. Pero hay casos en los cuales los solares desbastados por la atomización se tornan en arenas movedizas que subliman al roce y los edificios erigidos por la colonización se asemejan a cubos gelatinosos que licuan a merced de bruscos cambios térmicos.
miércoles, 8 de abril de 2026
Estado natural
Artículo publicado en Lucenadigital.com:
Que los fenómenos meteorológicos ya no son como eran se trata de una evidencia indiscutible. En España, al menos en el sur, la primavera y el otoño apenas nos aguantan cuatro o seis semanas, si alcanzan las ocho semanas, nos produce extrañeza; los restantes ocho o diez meses se los reparten el verano y el invierno. Los periodos de calor cada vez son más frecuentes y los de calor extremo, más prolongados. En los ciclos de sequía, que siempre los hubo y los habrá, se aprecian fluctuaciones en sus intervalos de regularidad...