domingo, 13 de septiembre de 2026

503 días y la jurisdicción universal (I)

  En una reciente visita a esta casa tecleaba acerca de las reformas legislativas destacables, con especial interés en aquellas cuyo espíritu y finalidad, aunque necesario e inevitable, no dejaba de ser fastidioso.

Saga Bond: Pierce Brosnan (y IV)

 El 2 de diciembre de 1999, en la rueda de prensa de Hong Kong a propósito de El mundo nunca es suficiente, Pierce Brosnan se había postulado para una cuarta entrega, si procedía, siempre que los productores le concedieran un intervalo de tres años, al objeto de descansar del personaje y atender algún proyecto personal (a la postre, tal vez fuera únicamente la irlandesa Evelyn, de Bruce Beresford)… Frente a los deseos del actor había de prevalecer un acontecimiento ineludible: el cuadragésimo aniversario de la saga coincidente con la vigésima película.

martes, 1 de septiembre de 2026

Blanquear bancos

 Artículo publicado en Lucenadigital.com:

El concepto siempre había adoptado una simple apariencia de servicio. Una apariencia, insisto, y remarco el pluscuamperfecto. A mí me lo pareció en su momento. Después ha ido mutando hacia formas indeterminadas e incoherentes, impropias de su condición primigenia. Pero si escarbamos por entre la tongada pustulosa de podredumbre que envuelve su esencia, quizá todavía sea posible encontrarla (la esencia), mohosa y quebradiza; esencia recluida, precipitada al abismo, alcanzable mediante forzoso ejercicio espeleológico e identificable mediante reverberación angulosa y resbaladiza sobre los angostos resquicios abisales...

Blanquear bancos

lunes, 31 de agosto de 2026

jueves, 13 de agosto de 2026

Saga Bond: Pierce Brosnan (III)

  Se culminaba el milenio y también el contrato con Pierce Brosnan. Sus dos entregas habían funcionado más que aceptablemente entre la crítica (la primera, sobre todo) y el público, y el margen bianual era un principio impositivo para la productora. En 1999, al igual que dos años antes, Brosnan estrenaba por triplicado (aunque en la versión de El secreto de Thomas Crown de John McTiernan recordemos mejor a una espectacular René Russo), sin embargo, la exigencia física de la saga y el escaso paréntesis entre rodajes pasaría factura al actor. En primavera, Star Wars. Episodio I: La amenaza fantasma (George Lucas) y, en verano, Matrix (Andy y Larry Wachowski; Lilly y Lana, ulteriormente, insisto) habían revolucionado el género de acción; así que todavía transcurrieron los meses con la confianza tensa en un estilo tradicional, en una forma de hacer cine que se aferraba a una naturaleza analógica en un mundo que se columbraba netamente digital.

De autonomías y de aguas

  En este patio de colegio que unos denominan España y otros según les plazca o según les coja el día, existe la afición, visceral e idiosincrática, de criticar y condenar el régimen de descentralización autonómica regulado en la Constitución, cuyo texto, tecleado sea, suele citar el nombre de España. Se critica como germen de división y confrontación fraternal y catalizador de regionalismos y nacionalismos empeñados en desgajar la unidad, pues eso, de la patria, con perdón. Se hace con un deje gratuito, como si fuera un rasgo característico de las fronteras citeriores de la Península Ibérica, como si regionalismos o nacionalismos no los hubiera o hubiese en Italia, Alemania o cualquier otro país que se precie de serlo o, al menos, lo intente (el serlo). Vale que el pejiguero de turno saltará con que el espíritu regionalista no persigue tan ignominiosos objetivos de amputación que, por su parte, sí anhela el nacionalismo, que el regionalismo defiende una identidad dentro de un todo superior. Pero, en esa suerte de beodo escupitajo holístico, si de ponerse a atomizar identidades se trata, cada individuo, como persona en su mismidad (el orteguiano yo soy yo y mis circunstancias), es una identidad hasta dentro de su propia familia, lo cual implica un potencial secesionismo en la república independiente de la casa.

sábado, 1 de agosto de 2026

Del guión a la pantalla

 Artículo publicado en Lucenadigital.com:

«Luego, ese alejamiento del espíritu literario de las novelas repercute, consecuentemente, en las series y películas», sentencio, hilando la conversación. «Pensaba —confiesa mi amigo Tito— que habíamos dado el tema por zanjado». Los chavalines, detenidos en la nueva caseta, señalan las llamativas portadas de los tebeos dispuestos a la venta, el arte de sus ilustraciones, la potencia de sus escenas. Hay mucho material y muy bueno repartido en tebeos y cómics, desaprovechado por las productoras televisivas y cinematográficas, que desprecian su calidad o consideran que abarcan un número de lectores inferior, dada su ambigua naturaleza...

Del guión a la pantalla