sábado, 14 de marzo de 2026

IA: idiotismo aceptado

 Cómo nos gusta una buena peli de ciencia ficción, o una buena novela, sobre todo, para tratar de alcanzar los logros cibernéticos o tecnológicos o extraterrestres que, con mayor propósito imaginativo que mecánico (la imaginación siempre fluye serenamente frente a la densidad del avance de la mecánica), plantean con no escasas dosis de gratuidad. Al menos, anhelarlos, distraídos por la curiosidad de la incertidumbre. El futuro es ese panorama desconocido que nos ahoga y nos agobia, a veces, u, otras, nos emociona y nos excita. O la posibilidad de una realidad alternativa, una realidad en la que predomina ese progreso científico o tecnológico, una realidad de contexto espacial y mundos galácticos, una realidad en la que la experimentación ha progresado hacia la aplicación práctica, a la cotidianeidad del horizonte. Ciencia ficción, en definitiva, como he tecleado, y no realidad científica, como el productor Albert R. Broccoli definía su saga de James Bond.

Saga Bond: Roger Moore (y VII)

  Cuando se complica el dar con un actor de la edad adecuada como para encarnar un villano que desafíe de un modo creíble al héroe, se sinceraba Roger Moore unos quince años después, honesto, y cuando las protagonistas femeninas tienen la edad que tenía tu madre al comenzar la saga, sabes que ha llegado el momento de dejarlo. Y había llegado el momento de dejarlo, decisión que los productores comprendieron. Panorama para matar (1985) sería la última película de 007 protagonizada por Roger Moore, séptima en su filmografía personal, y aún no superada en número… Y todos tan amigos.

domingo, 1 de marzo de 2026

España 1931-1936 (II)

 Artículo publicado en Surdecordoba.com:

Que la estabilidad o la paz social brille por su ausencia no quita que la ilusión y la esperanza en el nuevo régimen se hayan desvanecido. Para la convocatoria electoral a Cortes Constituyentes el 3 de junio de 1931, los distritos electorales se sustituyen por las circunscripciones provinciales, con la idea de sujetar el influjo del caciquismo, se permite la elección de mujeres y sacerdotes y se baja la edad para el ejercicio del derecho al sufragio activo a los veintitrés años. La coalición republicano-socialista (entre cuyos rostros se aprecian los de intelectuales como Unamuno, Marañón, Ortega y Gasset, Sánchez Román) sale victoriosa con amplio margen, y se elige a Julián Besteiro como Presidente de las Cortes...

España 1931-1936 (II)

sábado, 28 de febrero de 2026

El género se pervierte

 Artículo publicado en Lucenadigital.com:

«Yo soy, entre otras cosas (y tal vez más que ninguna otra cosa) —escribe Juan Manuel de Prada para el prefacio de su obra "Lágrimas en la lluvia"—, un cinéfago insomne y un letraherido impenitente». 
Si se me concede una paráfrasis, soy, entre otras cosas (y tal vez más que ninguna otra), un cinéfago impenitente y un letraherido insomne. Me convertiría en creyente incondicional de cualquier religión que me garantizara un Paraíso anegado de anaqueles infinitos, doblegados por ingentes masas de libros y películas y, en su centro, un espacio íntimo, acondicionado para leerlos, para verlas y, a continuación, para escribir sobre todos ellos...

El género se pervierte

jueves, 12 de febrero de 2026

Adiós, lengua materna

  Que en la Unión Europea se recurra al empleo del idioma de un país que no es miembro demuestra cómo el régimen de colonización anglosajón ha resultado victorioso, sirviéndose de una táctica aleve que no ha hallado oposición, que ha sido acogida con los brazos abiertos, sin disimulo de traición. Entre pompones y fanfarrias, la comunidad internacional ha asumido la invasión con la naturalidad con la que un jamelgo asume su triste condición de traspontín susceptible de ser fustigado a discreción e indiscriminadamente. El siglo XX planteó un idioma universal y, claro, la nación predominante era la que era. Lejos quedó el protocolo, la cortesía del visitante extranjero que procuraba conocer y hablar, chapurrear, al menos, el idioma del país anfitrión. Es mucho más fácil homogeneizar el esfuerzo aferrándose a un único idioma, por lo que hoy ni siquiera sorprende que el representante del país anfitrión se dirija a su huésped (¡o a la prensa, oiga!) en inglés.

Saga Bond: Roger Moore (VI)

  El ineluctable correr del calendario acarreó el vencimiento del contrato de Roger Moore. Se habían producido cinco películas y la firma sería ahora por título. Se plantó el actor en la negativa, en parte, por una mera estrategia de presión (todavía estaba fresco el tumultuoso recuerdo de la gestión en la transición de Connery), en parte, por una natural decadencia física (cumplió los cincuenta y cinco años durante el rodaje), un cansancio y un temor al encasillamiento. Pero la recientísima compañía nacida de la fusión de Metro-Goldwyn-Mayer y United Artists, MGM/UA, no tenía la intención de arriesgarse en la saga con la introducción de un nuevo rostro para el papel protagonista. Y luego rumiaba escamón el neófito dimorfismo por el temita de esa versión apócrifa, anunciada sin reparo para aquel año de 1983, que proclamaba, con altavoz nefario, a los cuatro vientos la reaparición de Sean Connery como 007, cual contrincante reaparición de una estrella del deporte, y que merecía replica contundente, como la de Cervantes al felón de Avellaneda.

domingo, 1 de febrero de 2026

Saga Bond: Daniel Craig (y V)

 Artículo publicado en Lucenadigital.com:

La pandemia y sus efectos fueron algo inesperado, incluso para la productora de una saga de más de cincuenta años de antigüedad, cuya estructura de trabajo estaba tan calibrada que tenía en plantilla a dos generaciones de técnicos, auspiciando una esencia y una uniformidad, una marca registrada...

Saga Bond: Daniel Craig (y V)