Que en la Unión Europea se recurra al empleo del idioma de un país que no es miembro demuestra cómo el régimen de colonización anglosajón ha resultado victorioso, sirviéndose de una táctica aleve que no ha hallado oposición, que ha sido acogida con los brazos abiertos, sin disimulo de traición. Entre pompones y fanfarrias, la comunidad internacional ha asumido la invasión con la naturalidad con la que un jamelgo asume su triste condición de traspontín susceptible de ser fustigado a discreción e indiscriminadamente. El siglo XX planteó un idioma universal y, claro, la nación predominante era la que era. Lejos quedó el protocolo, la cortesía del visitante extranjero que procuraba conocer y hablar, chapurrear, al menos, el idioma del país anfitrión. Es mucho más fácil homogeneizar el esfuerzo aferrándose a un único idioma, por lo que hoy ni siquiera sorprende que el representante del país anfitrión se dirija a su huésped (¡o a la prensa, oiga!) en inglés.
Blog Julián Valle Rivas
jueves, 12 de febrero de 2026
Saga Bond: Roger Moore (VI)
El ineluctable correr del calendario acarreó el vencimiento del contrato de Roger Moore. Se habían producido cinco películas y la firma sería ahora por título. Se plantó el actor en la negativa, en parte, por una mera estrategia de presión (todavía estaba fresco el tumultuoso recuerdo de la gestión en la transición de Connery), en parte, por una natural decadencia física (cumplió los cincuenta y cinco años durante el rodaje), un cansancio y un temor al encasillamiento. Pero la recientísima compañía nacida de la fusión de Metro-Goldwyn-Mayer y United Artists, MGM/UA, no tenía la intención de arriesgarse en la saga con la introducción de un nuevo rostro para el papel protagonista. Y luego rumiaba escamón el neófito dimorfismo por el temita de esa versión apócrifa, anunciada sin reparo para aquel año de 1983, que proclamaba, con altavoz nefario, a los cuatro vientos la reaparición de Sean Connery como 007, cual contrincante reaparición de una estrella del deporte, y que merecía replica contundente, como la de Cervantes al felón de Avellaneda.
domingo, 1 de febrero de 2026
Saga Bond: Daniel Craig (y V)
Artículo publicado en Lucenadigital.com:
La pandemia y sus efectos fueron algo inesperado, incluso para la productora de una saga de más de cincuenta años de antigüedad, cuya estructura de trabajo estaba tan calibrada que tenía en plantilla a dos generaciones de técnicos, auspiciando una esencia y una uniformidad, una marca registrada...
sábado, 31 de enero de 2026
España 1931-1936 (I)
Artículo publicado en Surdecordoba.com:
No tendría que hacerlo, pero, en esta absurda época de ofendiditos de la puntilla, tiquismiquis recalcitrantes y estúpidos maniqueos ignorantes, he de advertir, con previo descargo (disclaimer, lo llaman los gilipollas conquistados por la invasión anglosajona), que no pretendo aleccionar, porque, para eso, están los profesionales, los historiadores y los libros de Historia, aunque, a veces, unos y otros se hayan ganado el prestigio de la duda. Tampoco podré evitar la imprecisión, porque pretendo dotar al relato de un dinamismo sumario, pretensión que, seguramente, incumpla, lo cual propiciará múltiplos del error impremeditados. Y me importan los bandos tanto como me pueda importar una mosca acurrucadita sobre un mojón pestilente mientras se echa una siestecita, lo que no alejará a los planeadores gravitacionales de la etiqueta partidista coloreada...
jueves, 15 de enero de 2026
Una abuelita en el súper
La encuentro mientras recorre uno de los pasillos del supermercado, y me fijo en ella por casualidad. Pelo de moldeador blanqueado por la edad, por ese transcurrir de las décadas que ha menguado un palmo su cuerpo. Iris nebulosos, cansados de testimonios. Rostro bañado de suaves surcos, que se contraen por momentos, cuando la boca fina y lineal se despliega en una mueca sincera, como activada por una imagen profunda, que aflora inesperada, rebelde. Anda encorvada, pausada, desdeñosa ante el frenético pulular del gentío que, de escaramuza, incursiona las cuadrículas del plano del local, a contrarreloj. Con una mano, se apoya en un bastón, el cual le permite asumir una seguridad en el paso; con la otra, empuja una cesta customizada con ruedecitas, en la que ha depositado un puñado de productos escogidos. Y quizá sea ese entrañable empujar, acompasado con el salto del bastón, armonioso golpe de contera contra la loza del suelo, tranquilo, consciente de que el objetivo de la compra es una cuestión de necesidad, no de tiempo (el tiempo ya no es una preocupación, sino un acompañante inevitable), lo que me ha generado una extraña sensación de simpatía. O puede que de tierno afecto.
Saga Bond: Roger Moore (V)
Al menos, poco después, el productor Albert R. Broccoli y su hijastro y flamante productor ejecutivo Michael G. Wilson reconocieron que, a pesar del grandísimo rédito en taquilla, con Moonraker se habían pasado tres o hasta puede que cuatro pueblos con la jerigonza espacial o sideral. La excentricidad de un 007 en misión cósmica o galáctica había excedido los elementales rasgos del personaje y su entorno, ingénitos a la concepción de Ian Fleming.
miércoles, 31 de diciembre de 2025
Saga Bond: Daniel Craig (IV)
Artículo publicado en Lucenadigital.com:
Llámese pundonor, dada la inesperada cumbre milmillonaria de Skyfall, llámese mano bien untada con manteca verde o llámese atracción y convencimiento por la historia propuesta, como finalmente confesó Sam Mendes, quien había aceptado repetir como director de la nueva entrega, hecho que no ocurría desde la era Timothy Dalton, con John Glen. Por apuntarse a la fábrica de moneda y timbre, también se apuntó el mismo Daniel Craig, como coproductor y con facultades de decisión en el guión...