miércoles, 31 de julio de 2024

Me gusta conducir

 Artículo publicado en Surdecordoba.com:

En realidad, no me gusta. Siempre me resulta tremendamente aburrido el circular por una carretera con la atención al horizonte a partir de esa estampa que lo segmenta al sur en un gris desangelado y salpicado por un blanco carcomido e intermitente. Tampoco mejora la sensación, cuando ruedo por las calles de la ciudad. Aquí la atención y la concentración se multiplican hasta el extremo: señales, semáforos, vehículos, peatones. A veces, los peatones no ponen demasiado de su parte: abandonan la acera, salen de los edificios sin precaución o se cruzan sin miramiento por la propia vida. Y ahora toca soportar también a los del patinete...

Me gusta conducir

sábado, 13 de julio de 2024

De padres e hijos

 A mis padres

No he sido, y, a estas alturas de la vida, creo que nunca seré, muy a mi pesar, padre. Sí soy, y espero serlo durante muchos años, hijo. Como hijos, a veces, no somos conscientes de la responsabilidad y el sacrificio que implica ser padres. No lo somos, al menos, hasta que no tenemos nuestros propios hijos o alcanzamos la edad para ser padres.

"Juego de tronos"

  Unos cuatro años después de concluir con la cita semanal, acabo de calzarme de un tirón la serie completa de Juego de tronos, cuya edición en Blu-ray me regaló mi hermano las pasadas Navidades, y he de admitir que, con sus más y sus menos, la he disfrutado mucho. Los setenta y tres episodios (ocho temporadas) me han acompañado durante varias semanas con la satisfacción de un buen libro, por lo atrayente de su narración, lo impactante de su imagen y lo interesante de su trama. Creo que es una de esas series que se saborean y se gozan mejor en bruto y no a pequeñas dosis semanales con sus intervalos de descanso entre temporadas. Si tuviera que elegir una imagen, un fotograma, de entre muchos disponibles, optaría por ese plano del Caballero de la Cebolla en medio del paisaje nevado, junto a los restos de la hoguera y el sol naciente al fondo, al descubrir que la joven Shireen Baratheon ha sido quemada viva. Potentísima.

lunes, 1 de julio de 2024

La película de Estrellita

 Artículo publicado en Surdecordoba.com:

Somos amigos desde hace treinta años, cuando éramos unos pipiolos graníticos e introvertidos que poco o nada comprendían del disperso mundo al que solían adherirse los jóvenes de nuestra generación. Extraños en aquella esfera de exacerbada excentricidad que fueron los años noventa, convergimos rápidamente, con un cruce de miradas, en la aturdidora labor de sintonizar la frecuencia exacta de las ondas emitidas por la adolescencia sobrante de hormonas y carente de vivencias...

La película de Estrellita

domingo, 30 de junio de 2024

Saga Bond: George Lazenby

 Artículo publicado en Lucenadigital.com:

La obsesión de Albert R. Broccoli y Harry Saltzman, por esa brutal y retorcida broma que, en ocasiones, gasta el destino, se convirtió, a la postre, en perdición, pues la intención de los productores nunca fue encontrar a un nuevo James Bond, sino encontrar a un nuevo Sean Connery; grande era la asociación del éxito de la saga con el actor escocés… Y ahí radicó la principal fatalidad del proyecto, en la falta de confianza en el propio producto...

Saga Bond: George Lazenby

sábado, 15 de junio de 2024

Un choque accidental y una foto casual

  Es sábado por la mañana y abril está a punto terminar. Me he acercado a una feria del libro en busca de un par de títulos descatalogados, de esos que ya no se reeditan. Mis esperanzas son prácticamente nulas; en la actualidad, pocas ferias de este tipo reservan espacio para las obras descatalogadas o de viejo. En realidad, esta últimas, las usadas o de segunda mano, no son santo de mi devoción. En algún momento excepcional he adquirido libros de este tipo, más por el hallazgo inesperado del título o por la necesidad de añadirlo a mi biblioteca que por resultar proceder recurrente. Reconozco el valor del movimiento de los libros. Falta de espacio, desinterés hereditario, lectura decepcionante o instrumento económico; a veces, se prescinden de volúmenes como en febrero se prescinde del juguete regalado en navidades, y siempre es preferible que lleguen a las manos adecuadas o solícitas, antes que quedar abocados a la destrucción, a la desaparición o a la terrible oscuridad del olvido. Puede deberse, mi rechazo hacia el libro usado, a mi peculiar negativa a prestar libros o, por precisar, a mi peculiar negativa a que el libro abandone el recinto donde se encuentra mi modesta biblioteca. Quiero decir que no es que se trate de obras reservadas sólo para mis ojos, cuales ejemplares a recaudo de Jorge de Burgos (aunque admito que aquí el símil patina un poco, al ser un personaje ciego, sé de sobra, lector adiestrado, que me ha comprendido), sino que puedo permitir que sean leídas in situ, y sin que nadie fallezca a causa de la curiosidad (sí, a colación de lo de Jorge de Burgos). Todo libro merece ser leído y difundido, porque todo libro es provechoso, para el intelecto y el alma. Cosa distinta es que cualquiera se crea capacitado para publicar un libro o que cualquiera se tope con editor que así lo crea y, encima, cuente con lectores crédulos en demasía; pero, entre las facultades del entusiasmo, se alza la de impedir apreciar el veneno que se traga al humedecer la yema de los dedos para pasar las páginas (perdón, inevitable acudir de nuevo a Jorge de Burgos).

A propósito de "V"

  Cuando se dispone a leer estas líneas, sublime lector, habrán transcurrido varios meses, pero las tecleo al poco de que mi amigo y vecino de la casa Manuel Guerrero haya publicado su artículo dedicado a la serie clásica V, bajo título, sobrecogido de honestidad, homónimo. La casualidad, curiosa tejedora de destinos, ha provocado que, justo después de leer su artículo, enfrascada mi dedicación en la investigación sobre otros asuntos, me haya topado con interesante información relacionada con la producción de la mítica serie televisiva de los años 80, la cual, quizá un tanto obnubilado por la fatuidad, pueda resultar valorable complemento a la aportación guerrerense, confiado yo en la tácita venia que siempre implica la amistad.