domingo, 19 de junio de 2022

La Luisiana española (V)

  Y aquí se iba a acabar la tontería… Los vínculos, que entre España e Irlanda fueron tradicionales, históricos, se implementaron desde el último tercio del siglo XVI, motivados por cuestiones geopolíticas, socioeconómicas y, cardinalmente, religiosas. A la lucha confesional entre la España católica y la Inglaterra protestante se le otorgó el calificativo de cruzada y se significó en un fervoroso rechazo hacia la expansión inglesa sobre la isla. La Corona Española inició una estrategia de influencia directa en el ámbito político y militar irlandés por medio de emisarios o representantes, plenipotenciarios que colaboraron contra el invasor y opresor inglés en ambas áreas. España se incorporó a la Guerra de los Nueve Años (1594-1603) tras la llegada al trono de Felipe III, apoyando, por supuesto, la causa de los líderes Hugh O’Neill y Hugh O’Donnell contra el imperio isabelino. La cosa no terminó muy bien para la alianza hispano-irlandesa (investíguese la conocida Fuga de los Condes), el sistema medieval de clanes se dio por finiquitado en Irlanda y la emigración se intensificó. La presión fiscal y la persecución religiosa obligaron a los irlandeses a potenciar su salida migratoria a comienzos del XVIII. Muchos fueron los que se adhirieron a la milicia española, y así, al Cuerpo de Marina Irlandés, que ya se había embarcado en la escuadra de la Grande y Felicísima Armada (1588), y al Tercio de Irlanda, se les sumaron regimientos y altos mandos que combatieron al servicio de la Corona de España, para participar de su gobierno con el paso de los años.

Condición humana II: El contrato de Messi

  Porque el pastizal contractual que se embolsa el futbolista Lionel Messi a consecuencia del ejercicio de su oficio clama, sin duda, al cielo. No es intención de estas líneas tecleadas cuestionar el talento o el mérito de un profesional en el cumplimiento de su deber, acudiendo, para ello, a todos los recursos que la naturaleza, el esfuerzo o el dios que fuere le ha otorgado; pero nadie habría de ganar tan grande pastizal por entrenar unas pocas horas al día y competir otras pocas a la semana, minutos en ocasiones; máxime, cuando otros profesionales del deporte, incluso olímpicos, se ven abocados a compaginar el entrenamiento y la competición con el desarrollo de una actividad profesional que les conceda los ingresos suficientes para el sustento vital. No vale aquello de que la etapa activa de un deportista está muy limitada, pues, si de igualar se trata, una incapacitación profesional parcial implica una pensión parcial, al quedar capacitado para otras actividades laborales. De modo que bien podría buscarse el futbolista (si realmente no llegara a ahorrar bastante dinero) otros medios de incrementar euros en su cuenta corriente. Sin embargo, la condición humana gesta esta segunda entrega, puesto que es la condición humana la que ha incorporado semejante pastizal como cláusula en el contrato de Messi.

jueves, 2 de junio de 2022

El doble

 Artículo publicado en Lucenadigital.com:

Pues resulta que tengo un doble pululando por la zona. Y no se trata del doble mental de Dostoyevski ni del doble teórico de Spinoza o Schopenhauer ni del doble robótico de Ibáñez Serrador (¡a partir del relato de Ray Bradbury!), ni siquiera de Danny DeVito, notorio aunque desconocido (al menos, durante unos años) gemelo de Arnold Schwarzenegger. Me refiero a un doble real, de esos que, por abracadabrante capricho combinatorio genético, dicen que cualquiera de nosotros puede toparse transitando por el mundo. De esos que, al enfrentarte a él, cual cruda certeza de tu amargo reflejo, corres el riesgo de entrar en choque...

El doble

martes, 31 de mayo de 2022

Alquilando pelis

 Artículo publicado en Surdecordoba.com:

En alguna ocasión he tecleado que mi pasión cinematográfica se remonta a mi época universitaria, cuando algunos amigos nos reuníamos para ver películas, empezando por Lock & Stock (1998), de Guy Ritchie. Pero recuerdo haber coqueteado con el Arte desde muy niño, aunque las imágenes queden difuminadas por las brumas del tiempo, entrecortadas, y cuya realidad, es probable, haya comprometido la distorsión...

Alquilando pelis

sábado, 14 de mayo de 2022

Condición humana I: El abrazo de Iceta

 El feliz abrazote que el buenazo de Miquel Iceta le dio al, todavía por entonces, Ministro Salvador Illa en plena crisis pandémica no sólo merece interpretarse en clave política, a modo de gesto, pose o pintoresco movimiento histriónico, pretendiente de una manifestación de lealtad incondicional a la partidocracia socialista, como si al buenazo de Iceta no le importara o importase la patada que la cúpula del susodicho partido propinó a la mismísima cabecera del listado autonómico a las elecciones, empellón pendenciero o bajuno que lima la medalla federalista que con tanto pulido se vanaglorian en lucir; como si el buenazo de Iceta entendiera o entendiese que, en verdad, su representatividad autonómica quedaba degradada o ensombrecida por la divinidad ministerial de Illa; como si el buenazo de Iceta aspirara o aspirase a la compensación o soborno de una cartera ministerial vinculada a la unidad territorial de un país donde cada territorio actúa conforme le conviene. O lo más probable es que ni siquiera merezca interpretarse en clave política, pues en España hace tiempo que la política, bien lo sabemos, no tiene interpretación posible ni es digna de dedicación alguna, más allá del placemiento de los abigarrados tertulianos dados a la variopinta opinión mediática.

La Luisiana Española (IV)

 Antonio de Ulloa fue una de las mentes más preclaras de su tiempo. Un ilustrado de diccionario, forjado en la Armada, a mayor gloria de las ciencias, y descubridor del platino. Nació en Sevilla en 1716 y, con apenas trece años, zarpó hacia América, por donde anduvo tres. A su regreso, ingresó en la Real Academia de Guardiamarinas de Cádiz y, sólo dos años después, participó en una expedición destinada a medir el arco del meridiano, patrocinada por la Academia Real de Ciencias francesa (actual Academia de Ciencias de Francia), a la que fue incorporado como miembro. Más tarde, sería igualmente nombrado miembro de la Real Academia de las Ciencias de Suecia y de la Academia Prusiana de las Ciencias y, en 1752, fundó el Estudio y Gabinete de Historia Natural, precedente del Real Gabinete de Historia Natural (hoy, Museo Nacional de Ciencias Naturales), y, en 1753, participó en la creación del Real Observatorio Astronómico de Cádiz (Real Instituto y Observatorio de la Armada), así como en el primer laboratorio de metalurgia español. Anecdótica fue su elección como miembro de la Royal Society británica en 1746. Durante el regreso a Europa de aquella expedición francesa, su fragata, que por inclemencias meteorológicas había desviado el rumbo, fue interceptada por corsarios británicos (no podían faltar en la historia tamaños bellacos), quienes apresaron a la tripulación y la condujeron hasta Londres. Allí, Ulloa fue reconocido y presentado al presidente de la institución, quien, aflojándole un tanto los grilletes (de sobras es conocida la cortesía británica), propuso su nombramiento, el cual se hizo efectivo en el mes de diciembre de aquel año de 1746.

domingo, 1 de mayo de 2022

Adorar a Sorrentino

 Artículo publicado en Lucenadigital.com:

Al cineasta napolitano Paolo Sorrentino se le puede adorar, pero nunca odiar; se le puede ignorar, pero nunca condenar. Sus obras no son de las que se admiran o aborrecen, no se trata de un cineasta de los que gustan o no. Sorrentino es cine, y su filmografía puede generar emoción o indiferencia, nunca desprecio. Dependerá de las preferencias y del estado de ánimo de cada cual. Porque su cine no es sólo una historia, es una sucesión de sensaciones a través de imágenes que se deslizan ante los ojos del espectador, es una construcción de planos evocadores que penetran en su visceralidad, es un cúmulo de belleza que deslumbra su consciencia, revitalizando la inconsciencia...

Adorar a Sorrentino