sábado, 15 de agosto de 2015

De trabajadores asalariados

No sería capaz de discernir si el comentario fue producto de ciertas dotes premonitorias, de una reflexión basada en la experiencia, de ser un afortunado receptor de información privilegiada o de echarle mucha caradura. El caso es que, cuando Gerardo Díaz Ferrán lanzó hace un tiempo aquello de que para salir de la crisis había que trabajar más y ganar menos (máxima, por cierto, que presidía su filosofía, pues ya la hizo suya al reconocerse oficialmente la situación de crisis económica en España —hasta el momento nos hallábamos ante una desaceleración—, para insistir en ella después), todo el país le recriminó la fea expresión propia de un retrógrado patrono explotador del humilde proletario. Tampoco podría discernir si fue ésta la causa de las críticas a la declaración del, a la sazón, presidente de los empresarios, o si se debió al absurdo recelo del español a la sinceridad, o si habría que rebajarse a la tendencia supersticiosa del hombre modesto.

domingo, 2 de agosto de 2015

El cónsul justo

Artículo publicado hoy en lucenadigital.com:

En julio se ha conmemorado el cuadragésimo quinto aniversario del fallecimiento de un hombre justo. Sebastián de Romero Radigales murió en 1970 en Madrid, a los ochenta y seis años, y fue un diplomático español cuya labor le valió el título póstumo de Justo entre las Naciones, concedido en 2014. Distinción otorgada a aquellas personas que, no siendo de ascendencia o confesión judía, ayudaron a los judíos durante el Holocausto...

sábado, 1 de agosto de 2015

Sobre valentía, arrepentimiento y venganza

Artículo publicado hoy en surdecordoba.com:

Hay muchas formas de valentía. En el último programa de la temporada de Salvados, Jordi Évole entrevistó a un hombre valiente. Iñaki Rekarte fue jefe del comando Santander de ETA, participó en un asesinato en su pueblo natal, Irún, y él mismo, con diecinueve años, apretó el botón que hizo explotar un coche bomba, matando a tres personas en Santander. Tres civiles muertos en un atentado que tenía por objetivo a la Policía Nacional. Al poco, fue detenido y condenado. Pasó veintidós años en prisión, al obtener la libertad en noviembre de 2013, tras la derogación de la llamada doctrina Parot. Durante su estancia en prisión, conoció a una gaditana con quien se casó. Tiene un hijo...

miércoles, 22 de julio de 2015

Historismo constitucional (V)

Cuando en noviembre de 1842 Espartero decidió trasladar la mascletà a Barcelona, lanzando petardazos por doquier, su crédito se agotó. Ya un año antes había rebajado en un puñado de balas el arsenal del ejército patrio, al reprimir la sublevación de Leopoldo O’Donnell mandando al cielo miliciano sin billete de vuelta a varios titulares del derecho.

Historismo constitucional (IV)

Con dos ojeras como alfombras mohosas extendidas, la madrugada del 13 de agosto de 1836, la Regente, más coaccionada por la intimidación militar y por el contagio progresista, cual infección vírica, de sus generales que convencida por los modos, firmó el Decreto de restitución de la Constitución de 1812 con miras a alcanzar una reforma o elaborar un nuevo texto. Ya abierto el día, compuesta del susto y con el desayuno atragantado por un nudo en la garganta, siguió dando coba al progresismo con el nombramiento de José María Calatrava como Presidente del Consejo de Ministros, bien custodiado por la alargada sombra de Juan Álvarez de Mendizábal —literal, lo de alargada, pues su altura era tal que se le otorgó el sobrenombre de Juan y Medio—, embozado por el ardid del Ministerio de Hacienda.

jueves, 16 de julio de 2015

Adiós, bicentenario

Ya me olía que esto terminaría como ha terminado. O va a terminar. Entramos en el mes de diciembre de 2014, el bicentenario está a punto de cerrarse y, salvo contados hechos locales, en seis años no se ha organizado ninguna celebración a nivel nacional conmemorando la Guerra de la Independencia. El que pudiera ser el mayor acontecimiento histórico de unidad entre todos los pueblos, o como queramos llamarlos, que conforman esta tierra denominada —según aseveran— España ha pasado sin pena ni gloria, subyugado por una apática indiferencia, preocupantemente vergonzante… Y preocupante, o sea, no significa sorprendente.

Se le digo

Se le digo. Y se le juro por mi colección en cinco volúmenes de la trilogía ilustrada de Los Mosqueteros. Pase que uno tenga que soportar en el habla, durante la interlocución, ciertas dosis de leísmo. A fin de cuentas, todos tenemos nuestras tendencias, y nuestras manías, más o menos tolerables. Influencias familiares y del entorno, zonas geográficas y dialectos, falta de atracción y de lecturas, perseverancia por la comodidad y propensión por lo ordinario, personalidad sugestionable y desprestigio de lo apropiado, vocación por el descuido y apego a lo informal. Ahora bien, de ahí a verse obligado a sufrirlo en traducciones literarias y doblajes cinematográficos o televisivos va un abismo, extendiéndose inquietantemente, en estos últimos géneros del arte, a producciones nacionales.