sábado, 28 de febrero de 2026

El género se pervierte

 Artículo publicado en Lucenadigital.com:

«Yo soy, entre otras cosas (y tal vez más que ninguna otra cosa) —escribe Juan Manuel de Prada para el prefacio de su obra "Lágrimas en la lluvia"—, un cinéfago insomne y un letraherido impenitente». 
Si se me concede una paráfrasis, soy, entre otras cosas (y tal vez más que ninguna otra), un cinéfago impenitente y un letraherido insomne. Me convertiría en creyente incondicional de cualquier religión que me garantizara un Paraíso anegado de anaqueles infinitos, doblegados por ingentes masas de libros y películas y, en su centro, un espacio íntimo, acondicionado para leerlos, para verlas y, a continuación, para escribir sobre todos ellos...

El género se pervierte

jueves, 12 de febrero de 2026

Adiós, lengua materna

  Que en la Unión Europea se recurra al empleo del idioma de un país que no es miembro demuestra cómo el régimen de colonización anglosajón ha resultado victorioso, sirviéndose de una táctica aleve que no ha hallado oposición, que ha sido acogida con los brazos abiertos, sin disimulo de traición. Entre pompones y fanfarrias, la comunidad internacional ha asumido la invasión con la naturalidad con la que un jamelgo asume su triste condición de traspontín susceptible de ser fustigado a discreción e indiscriminadamente. El siglo XX planteó un idioma universal y, claro, la nación predominante era la que era. Lejos quedó el protocolo, la cortesía del visitante extranjero que procuraba conocer y hablar, chapurrear, al menos, el idioma del país anfitrión. Es mucho más fácil homogeneizar el esfuerzo aferrándose a un único idioma, por lo que hoy ni siquiera sorprende que el representante del país anfitrión se dirija a su huésped (¡o a la prensa, oiga!) en inglés.

Saga Bond: Roger Moore (VI)

  El ineluctable correr del calendario acarreó el vencimiento del contrato de Roger Moore. Se habían producido cinco películas y la firma sería ahora por título. Se plantó el actor en la negativa, en parte, por una mera estrategia de presión (todavía estaba fresco el tumultuoso recuerdo de la gestión en la transición de Connery), en parte, por una natural decadencia física (cumplió los cincuenta y cinco años durante el rodaje), un cansancio y un temor al encasillamiento. Pero la recientísima compañía nacida de la fusión de Metro-Goldwyn-Mayer y United Artists, MGM/UA, no tenía la intención de arriesgarse en la saga con la introducción de un nuevo rostro para el papel protagonista. Y luego rumiaba escamón el neófito dimorfismo por el temita de esa versión apócrifa, anunciada sin reparo para aquel año de 1983, que proclamaba, con altavoz nefario, a los cuatro vientos la reaparición de Sean Connery como 007, cual contrincante reaparición de una estrella del deporte, y que merecía replica contundente, como la de Cervantes al felón de Avellaneda.

domingo, 1 de febrero de 2026

Saga Bond: Daniel Craig (y V)

 Artículo publicado en Lucenadigital.com:

La pandemia y sus efectos fueron algo inesperado, incluso para la productora de una saga de más de cincuenta años de antigüedad, cuya estructura de trabajo estaba tan calibrada que tenía en plantilla a dos generaciones de técnicos, auspiciando una esencia y una uniformidad, una marca registrada...

Saga Bond: Daniel Craig (y V)