domingo, 31 de agosto de 2025

Saga Bond: Pierce Brosnan (y IV)

 Artículo publicado en Lucenadigital.com:

El 2 de diciembre de 1999, en la rueda de prensa de Hong Kong a propósito de El mundo nunca es suficiente, Pierce Brosnan se había postulado para una cuarta entrega, si procedía, siempre que los productores le concedieran un intervalo de tres años, al objeto de descansar del personaje y atender algún proyecto personal (a la postre, tal vez fuera únicamente la irlandesa Evelyn, de Bruce Beresford)… Frente a los deseos del actor había de prevalecer un acontecimiento ineludible: el cuadragésimo aniversario de la saga coincidente con la vigésima película...

Saga Bond: Pierce Brosnan (y IV)

503 días y la jurisdicción universal (I)

 Artículo publicado en Surdecordoba.com:

En una reciente visita a esta casa tecleaba acerca de las reformas legislativas destacables, con especial interés en aquellas cuyo espíritu y finalidad, aunque necesario e inevitable, no dejaba de ser fastidioso...

503 días y la jurisdicción universal (I)

miércoles, 13 de agosto de 2025

Saga Bond: Sean Connery (y VI)

  En concreto, un millón doscientos cincuenta mil dólares desembolsó United Artists a Sean Connery para que aceptara volver a interpretar al Agente 007 en Diamantes para la eternidad (1971), además de otorgarle facultades de decisión en la producción y el compromiso de posibilitarle dos películas más. El pastizal Connery, como un señor, lo donó a una institución educativa escocesa (ni necesitaba vivir de la actuación, pues había repuntado como empresario, ni tenía ambiciones económicas), las facultades decisorias las ejerció a su gusto, dando el visto bueno cuando lo consideró oportuno, y las dos películas se quedaron en una sola: La ofensa (Sidney Lumet, 1973), producto irregular que adaptó la obra teatral de John Hopkins.

Me gusta conducir

  En realidad, no me gusta. Siempre me resulta tremendamente aburrido el circular por una carretera con la atención al horizonte a partir de esa estampa que lo segmenta al sur en un gris desangelado y salpicado por un blanco carcomido e intermitente. Tampoco mejora la sensación, cuando ruedo por las calles de la ciudad. Aquí la atención y la concentración se multiplican hasta el extremo: señales, semáforos, vehículos, peatones. A veces, los peatones no ponen demasiado de su parte: abandonan la acera, salen de los edificios sin precaución o se cruzan sin miramiento por la propia vida. Y ahora toca soportar también a los del patinete.

lunes, 4 de agosto de 2025

De autonomías y de aguas

 Artículo publicado en Surdecordoba.com:

En este patio de colegio que unos denominan España y otros según les plazca o según les coja el día, existe la afición, visceral e idiosincrática, de criticar y condenar el régimen de descentralización autonómica regulado en la Constitución, cuyo texto, tecleado sea, suele citar el nombre de España. Se critica como germen de división y confrontación fraternal y catalizador de regionalismos y nacionalismos empeñados en desgajar la unidad, pues eso, de la patria, con perdón. Se hace con un deje gratuito, como si fuera un rasgo característico de las fronteras citeriores de la Península Ibérica, como si regionalismos o nacionalismos no los hubiera o hubiese en Italia, Alemania o cualquier otro país que se precie de serlo o, al menos, lo intente (el serlo)...

De autonomías y de aguas

sábado, 2 de agosto de 2025

Saga Bond: Pierce Brosnan (III)

 Artículo publicado en Lucenadigital.com:

Se culminaba el milenio y también el contrato con Pierce Brosnan. Sus dos entregas habían funcionado más que aceptablemente entre la crítica (la primera, sobre todo) y el público, y el margen bianual era un principio impositivo para la productora. En 1999, al igual que dos años antes, Brosnan estrenaba por triplicado (aunque en la versión de El secreto de Thomas Crown de John McTiernan recordemos mejor a una espectacular René Russo), sin embargo, la exigencia física de la saga y el escaso paréntesis entre rodajes pasaría factura al actor...

Saga Bond: Pierce Brosnan (III)